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viernes, 16 de diciembre de 2011
Gracias
Gracias a toda la gente que a través de infinidad de foros nos hace la vida más fácil porque:
- ... solucionais nuestras dudas de javascript.
- ... aportáis soluciones novedadosas e imaginativas usando css y nos dejáis usarlas a los demás.
- ... nos enseñais a sacarle más partido al Photoshop.
- ... nos abris nuevos caminos enseñándonos nuevas técnicas.
- ... nos ofrecéis trucos y habilidades para que no lo pasemos tan mal como lo pasásteis en su día vosotros para desarrollarlas.
- ... nos decís las cosas que están bien y las que no están tan bien a la hora de generar código.
- ... nos advertís de los problemas con los que nos podemos encontrar, allándonos sin lugar a dudas el camino.
Y todo ello sin esperar nada a cambio, más que un "Gracias".
Sois cojonudos.
Esto es internet.
Gracias
viernes, 29 de abril de 2011
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Hoy día la tecnología inunda nuestras casas.
Quien más, quien menos, tiene en su casa como mínimo un ordenador. En mi caso ha habido momentos que me he juntado con hasta tres. Ahora, habitualmente, hay dos.
Todos tenemos, por lo menos, un reproductor de DVD o Blue Ray; una televisión plana de muchas pulgadas, consolas para videjuegos que se han convertido en el principal centro de ocio del hogar y que permiten reproducir infinidad de formatos... y todo eso conectado a internet, accediendo a todo tipo de contenidos multimedia.
Tenemos tecnología punta casi de última generación guardada y olvidada en cualquier cajón: ¿acaso no seguimos teniendo nuestro penúltimo móvil que apenas hace dos años era lo último de lo último?
Y no digamos nada de los reproductores de MP3, MP4...
Pero claro, en los albores de esta época que nos ha tocado vivir todo esto era un sueño futurista cargado de glamour tecnológico.
Y en esos años... en la década de los 80, la marca Sanyo (ahora hay mucha gente que ni siquiera la conoce) se desmarca de la competencia con un pedazo de anuncio que, de alguna manera, fue capaz de anticiparse a su tiempo y de indicarnos por dónde iban a ir las cosas: un estilo y una forma de vida que en la cual ya vivimos. Un spot perfectamente rodado, cargado de una elegancia tecnológica que me recuerda a escenas de "2001" y "Blade Runner" (fuentes de inspiración de las que bebe sin complejos, y así nos lo hace saber). A ver si alguien ha visto alguna vez un microondas con más clase que el que aparece en este anuncio. Jamás ese humilde electrodoméstico alcanzó en otro spot publicitario un estatus similar al que consigue aquí. Lo digo en serio.
Recuerdo perfectamente que la primera vez que lo ví me quedé pegado al televisor y pensé: "yo quiero hacer cosas así cuando sea mayor". Pero no pudo ser, así son las cosas...
Recuerdo también que iba de cadena en cadena (sólo había dos... tampoco era muy difícil) intentando pillarlo para verlo. Al principio de la campaña se emitía el anuncio entero; luego una versión resumida que ya perdía casi todo su poder... posteriormente dejó de emitirse, claro. Pero se me quedaron grabadas a fuego aquellas imágenes y esa música que juntas hacían "clic" en alguno de esos resortes que cada uno tenemos por dentro y que de alguna forma activan algo en eso que solemos llamar alma. No sé qué, pero algo.
Con el paso de los años descubrí que la música era de Jean-Michel Jarre, un hortera de mucho cuidado (con perdón a los que le gusta su música y disfrutan con ella), y me hice por casualidad con el disco que contenía aquella canción con música hipnótica.
Lo intenté. Varias veces lo intenté... muchas.
Pero fue en vano. No había forma, sólo con la música, de despertar las mismas sensaciones y emociones que aquel anuncio produjo en mí años atrás. Para mí es como una magia inexplicable: música e imágenes combinadas sabiamente; elementos que se unen en un todo, creando un mensaje que cada uno, por separado, son incapaces de generar.
La magia ocurre a veces.
Quien más, quien menos, tiene en su casa como mínimo un ordenador. En mi caso ha habido momentos que me he juntado con hasta tres. Ahora, habitualmente, hay dos.
Todos tenemos, por lo menos, un reproductor de DVD o Blue Ray; una televisión plana de muchas pulgadas, consolas para videjuegos que se han convertido en el principal centro de ocio del hogar y que permiten reproducir infinidad de formatos... y todo eso conectado a internet, accediendo a todo tipo de contenidos multimedia.
Tenemos tecnología punta casi de última generación guardada y olvidada en cualquier cajón: ¿acaso no seguimos teniendo nuestro penúltimo móvil que apenas hace dos años era lo último de lo último?
Y no digamos nada de los reproductores de MP3, MP4...
Pero claro, en los albores de esta época que nos ha tocado vivir todo esto era un sueño futurista cargado de glamour tecnológico.
Y en esos años... en la década de los 80, la marca Sanyo (ahora hay mucha gente que ni siquiera la conoce) se desmarca de la competencia con un pedazo de anuncio que, de alguna manera, fue capaz de anticiparse a su tiempo y de indicarnos por dónde iban a ir las cosas: un estilo y una forma de vida que en la cual ya vivimos. Un spot perfectamente rodado, cargado de una elegancia tecnológica que me recuerda a escenas de "2001" y "Blade Runner" (fuentes de inspiración de las que bebe sin complejos, y así nos lo hace saber). A ver si alguien ha visto alguna vez un microondas con más clase que el que aparece en este anuncio. Jamás ese humilde electrodoméstico alcanzó en otro spot publicitario un estatus similar al que consigue aquí. Lo digo en serio.
Recuerdo perfectamente que la primera vez que lo ví me quedé pegado al televisor y pensé: "yo quiero hacer cosas así cuando sea mayor". Pero no pudo ser, así son las cosas...
Recuerdo también que iba de cadena en cadena (sólo había dos... tampoco era muy difícil) intentando pillarlo para verlo. Al principio de la campaña se emitía el anuncio entero; luego una versión resumida que ya perdía casi todo su poder... posteriormente dejó de emitirse, claro. Pero se me quedaron grabadas a fuego aquellas imágenes y esa música que juntas hacían "clic" en alguno de esos resortes que cada uno tenemos por dentro y que de alguna forma activan algo en eso que solemos llamar alma. No sé qué, pero algo.
Con el paso de los años descubrí que la música era de Jean-Michel Jarre, un hortera de mucho cuidado (con perdón a los que le gusta su música y disfrutan con ella), y me hice por casualidad con el disco que contenía aquella canción con música hipnótica.
Lo intenté. Varias veces lo intenté... muchas.
Pero fue en vano. No había forma, sólo con la música, de despertar las mismas sensaciones y emociones que aquel anuncio produjo en mí años atrás. Para mí es como una magia inexplicable: música e imágenes combinadas sabiamente; elementos que se unen en un todo, creando un mensaje que cada uno, por separado, son incapaces de generar.
La magia ocurre a veces.
miércoles, 20 de abril de 2011
Señor, ¡mándame una señal!
Si yo perteneciera a una Hermandad que está todo el año preparándose para procesionar, y llegado el día no puede hacerlo porque se pone a llover....
a mí me daría que pensar.
a mí me daría que pensar.
domingo, 10 de abril de 2011
Temporada de parques primavera verano 2011
Este fin de semana, y gracias a dios sin la presencia de ninguna autoridad política competente, se ha inaugurado oficialmente la temporada de parques privamera-verano 2011 ante el regocijo y esparcimiento de los más pequeños de la casa.
Las fotos están hechas con un móvil, así que tampoco se puede pedir más.
Nos vemos en los parques.
Las fotos están hechas con un móvil, así que tampoco se puede pedir más.
Nos vemos en los parques.
martes, 29 de marzo de 2011
Soy un ejemplo
Yo creo que una de las grandes ambiciones de cualquiera es servir de ejemplo a los demás en algún momento de su vida.
¿Quién no se ha sentido orgulloso de que su jefe le ponga como ejemplo ante sus compañeros?
- Mirad a fulanito: todos deberíais de hacer como él. Es un ejemplo a seguir para la empresa.
O que tu pareja te ponga como ejemplo ante sus amigas:
- No sólo es bueno en la cama, además es un cocinitas y me hace de comer siempre muy bien y es muy cariñoso. Es un ejemplo para los demás hombres.
O que tu hijo diga que eres un padre guay...
- Mi padre es un ejemplo para los de mis amigos, porque conmigo se porta muy bien.
A mi no me ha pasado nunca en estos tres casos, pero yo hoy he sentido esa sensacion que se tiene cuando alguien te pone como ejemplo, sea en la circunstancia que sea. Me ha ocurrido mientras yo volvía a casa y la verdad es que es algo que te hace sentir bien pues, en definitiva, te conviertes en un modelo de conducta para los demás, en una enseñanza que alguien recibe gracias a tí.
Es algo que te alegra el día.
Pues bien, yo venía a casa y en un cruce sin señalización ni semáforos, venía un coche de la autoescuela y al volante estaba una chica cuya forma de conducir me ha recordado a uno de mis ídolos (Fernando Alonso). Y no lo digo porque llevara el coche como los dioses, siempre por su sitio, veloz pero prudente. No. Me recordaba a Fernando Alonso porque la pobre chica, de corta estatura, iba conduciendo estirando el cuello y apenas se le veía la cabeza por encima del volante. Y eso me ha puesto en alerta.
La diosa casualidad ha querido que ambos llegaramos en el mismo momento al mismo sitio: un paso de peatones. Imagino que la chica estaba más preocupada por llegar con los pies a los pedales y asomar la cabeza por encima del volante, junto con el hecho de comprobar de que no viniera otro coche por la calle perpendicular que tenía que atravesar ella con el vehículo de la autoescuela. Se le había acumulado el trabajo, vaya. El caso es que la chica no me hizo ni puto caso, o no me vió, y siguió su camino como si no hubiera otra cosa en el mundo que hacer.
Yo, como estaba prevenido, ya había hecho mi parada obligatoria en la acera, esperarando a verlas venir.
Cuando el coche pasó a mi altura, el instructor, sentado a la derecha de la chica, me señaló con el dedo y le dice algo asi como: "Tienes que fijarte en el peatón".
Y me ha puesto como ejemplo.
¿Quién no se ha sentido orgulloso de que su jefe le ponga como ejemplo ante sus compañeros?
- Mirad a fulanito: todos deberíais de hacer como él. Es un ejemplo a seguir para la empresa.
O que tu pareja te ponga como ejemplo ante sus amigas:
- No sólo es bueno en la cama, además es un cocinitas y me hace de comer siempre muy bien y es muy cariñoso. Es un ejemplo para los demás hombres.
O que tu hijo diga que eres un padre guay...
- Mi padre es un ejemplo para los de mis amigos, porque conmigo se porta muy bien.
A mi no me ha pasado nunca en estos tres casos, pero yo hoy he sentido esa sensacion que se tiene cuando alguien te pone como ejemplo, sea en la circunstancia que sea. Me ha ocurrido mientras yo volvía a casa y la verdad es que es algo que te hace sentir bien pues, en definitiva, te conviertes en un modelo de conducta para los demás, en una enseñanza que alguien recibe gracias a tí.
Es algo que te alegra el día.
![]() |
| ¿Pero este chico ve por donde tiene que llevar el coche? |
La diosa casualidad ha querido que ambos llegaramos en el mismo momento al mismo sitio: un paso de peatones. Imagino que la chica estaba más preocupada por llegar con los pies a los pedales y asomar la cabeza por encima del volante, junto con el hecho de comprobar de que no viniera otro coche por la calle perpendicular que tenía que atravesar ella con el vehículo de la autoescuela. Se le había acumulado el trabajo, vaya. El caso es que la chica no me hizo ni puto caso, o no me vió, y siguió su camino como si no hubiera otra cosa en el mundo que hacer.
Yo, como estaba prevenido, ya había hecho mi parada obligatoria en la acera, esperarando a verlas venir.
Cuando el coche pasó a mi altura, el instructor, sentado a la derecha de la chica, me señaló con el dedo y le dice algo asi como: "Tienes que fijarte en el peatón".
Y me ha puesto como ejemplo.
jueves, 24 de marzo de 2011
Redichos
¿Qué le dice un zumo exprimido de naranja a otro zumo de tomate?
El que esté libre de pulpa, que tire la primera piedra.
El que esté libre de pulpa, que tire la primera piedra.
domingo, 13 de marzo de 2011
Nueva serie en TV protagonizada por Toni Cantó
La 'Vida loca' de Toni Cantó, Esther Arroyo y Lolita Televisión elmundo.es
La verdad es que el representante del actor Toni Cantó debe ser la caña, un crack de proporciones bíblicas.
Porque si no, no es comprensible que un actor como él siga saliendo en series de TV sin parar.
En una labor de investigación de primer nivel, hemos conseguido infiltrar un becario de "SoyCalamardo" en las oficinas de dicho representante, y hemos obtenido un un documento de valor incalculable, extraído del propio book, del actor.
Aquí tenéis esta maravilla:
La verdad es que el representante del actor Toni Cantó debe ser la caña, un crack de proporciones bíblicas.
Porque si no, no es comprensible que un actor como él siga saliendo en series de TV sin parar.
En una labor de investigación de primer nivel, hemos conseguido infiltrar un becario de "SoyCalamardo" en las oficinas de dicho representante, y hemos obtenido un un documento de valor incalculable, extraído del propio book, del actor.
Aquí tenéis esta maravilla:
sábado, 12 de marzo de 2011
La inspiración
![]() |
| Muse, Alphonse Mucha |
He de decir que a mí me pasa eso, que la inspiración viene a visitarme cuando estoy trabajando.
Lo malo es que se entere mi jefe.
jueves, 10 de marzo de 2011
Travis: cantando al optimismo
Hoy traigo un grupo de esos que no sabes que existen hasta que de repente te das cuenta de que has visto varios vídeos musicales suyos en la tele y reparas que todos ellos te han gustado. Además, suele pasar que muchas canciones las escuchas en la radio cuando vas en el coche y no te has percatado del nombre del grupo, pero de repente te fijas en que esa musiquilla te esta diciendo algo y te toca la fibra sensible. Como cuando el médico te da con un martillito en la rodilla para medir tus reflejos y la pierna se mueve sola, sin tu control. Pues con la música igual, hay canciones que son capaces de provocar un acto reflejo que no puedes controlar. No es que te hagan mover la pierna (bueno, algunas sí), sino que te emocionan por alguna razón, que es a donde quiero llegar.
El caso es que el otro día viniendo en el coche de traer de clases de inglés a la pequeña Calamarda (hay que hacer todo lo posible para que salga de la mediocridad en la que se ha instaurado su padre) iba yo escuchando la radio y pusieron una canción de estas que te llega. Y uno el poco inglés que sabe no va más allá de library, teacher, table y algún que otro insulto. Y con eso se va a pocas partes.
La historia está en que tuve que aminorar un poco la marcha para ver si terminaba la canción antes de llegar al garage y la chica decía el nombre del grupo para luego, bajarme la cancion, el disco, su discografía entera, o lo que fuera necesario, de Internet. Y así fue. Y de repente al decir el nombre del grupo me doy cuenta de que estoy ante uno de esos casos de: ¡coño! ¿por qué no tengo nada de esta gente si todo lo que he escuchado en la radio o en la tele me gusta?
Y dicho y hecho: ahora me estoy bajando su discografía completa.
El grupo se llama Travis, y son escoceses. Yo a los ingleses les tengo una tirria muy gorda desde lo que paso con Fernando Alonso y McLaren en 2007, y de hecho el año pasado le dediqué un post muy querido por mí a este grupo de gente tan fantástica. La verdad es que esa foto resume perfectamente todo lo que yo pienso y siento por esta gentuza hipócrita, ahí queda eso. Pero eso no quita que de vez en cuando salga algún grupo que suena bien.
En este caso, Travis hace una música sencilla, sin florituras, pero le da un toque meláncolico a sus canciones que consigue que quien las escuche reciba el mensaje, a pesar de que ellos cantan en su idioma nativo y yo, como he dicho, apenas se decir cuatro cosas mal dichas. Además, sus vídeos suelen tener también un toque especial, lo que unido a sus melodías (y por lo que veo sus letras) producen una especie de subidón, por lo menos en mi caso con esta canción.
La primera canción que escuche de este grupo también esta en la línea:
Y un vídeo especialmente bonito, por lo menos para mí, y que consigue que siempre termine de verlo con una sonrisa en la cara, es este:
Travis - My Eyes por joecole_14
Espero que os guste, si es que alguien se pasa por aquí y lee esto (joder, que aparte del post dedicado a la Muerte y desaparición de Irvine y Mallory, tengo otras cosas...).
No se si escuchar un disco suyo entero puede producir efectos contradictorios.... estoy en ello. Pero por ahora la cosa pinta bien.
Aaaaaaaaaaaaadios
El caso es que el otro día viniendo en el coche de traer de clases de inglés a la pequeña Calamarda (hay que hacer todo lo posible para que salga de la mediocridad en la que se ha instaurado su padre) iba yo escuchando la radio y pusieron una canción de estas que te llega. Y uno el poco inglés que sabe no va más allá de library, teacher, table y algún que otro insulto. Y con eso se va a pocas partes.
La historia está en que tuve que aminorar un poco la marcha para ver si terminaba la canción antes de llegar al garage y la chica decía el nombre del grupo para luego, bajarme la cancion, el disco, su discografía entera, o lo que fuera necesario, de Internet. Y así fue. Y de repente al decir el nombre del grupo me doy cuenta de que estoy ante uno de esos casos de: ¡coño! ¿por qué no tengo nada de esta gente si todo lo que he escuchado en la radio o en la tele me gusta?
Y dicho y hecho: ahora me estoy bajando su discografía completa.
El grupo se llama Travis, y son escoceses. Yo a los ingleses les tengo una tirria muy gorda desde lo que paso con Fernando Alonso y McLaren en 2007, y de hecho el año pasado le dediqué un post muy querido por mí a este grupo de gente tan fantástica. La verdad es que esa foto resume perfectamente todo lo que yo pienso y siento por esta gentuza hipócrita, ahí queda eso. Pero eso no quita que de vez en cuando salga algún grupo que suena bien.
En este caso, Travis hace una música sencilla, sin florituras, pero le da un toque meláncolico a sus canciones que consigue que quien las escuche reciba el mensaje, a pesar de que ellos cantan en su idioma nativo y yo, como he dicho, apenas se decir cuatro cosas mal dichas. Además, sus vídeos suelen tener también un toque especial, lo que unido a sus melodías (y por lo que veo sus letras) producen una especie de subidón, por lo menos en mi caso con esta canción.
La primera canción que escuche de este grupo también esta en la línea:
Y un vídeo especialmente bonito, por lo menos para mí, y que consigue que siempre termine de verlo con una sonrisa en la cara, es este:
Travis - My Eyes por joecole_14
Espero que os guste, si es que alguien se pasa por aquí y lee esto (joder, que aparte del post dedicado a la Muerte y desaparición de Irvine y Mallory, tengo otras cosas...).
No se si escuchar un disco suyo entero puede producir efectos contradictorios.... estoy en ello. Pero por ahora la cosa pinta bien.
Aaaaaaaaaaaaadios
domingo, 6 de marzo de 2011
Mi sentido arácnido
Definitivamente mi sentido arácnido está totalmente reactivado.
En los cómics, Spiderman tiene un sexto sentido especial, propio de sus poderes especiales de superhéroe, que le avisa cuando un peligro acecha y le hace ponerse alerta. A mi, desgraciadamente, no me avisa de los peligros ni de los jardines donde me meto (y si lo hace, no le hago ni puto caso), pero me es muy útil para otros aspectos de mi vida, principalmente en lo que se refiere a mi faceta de coleccionista.
Uno tiene aficiones que no son nada especiales, pues son muy típicas y tópicas, pero lo que sí son es caras. Me gusta leer tebeos, me gusta jugar con mis consolas y me gustan las maquetas. El tema de los precios en mis juegos para mis chicas (Wii, PSP y PS2) lo he conseguido solucionar gracias a unas cosas que se le ponen y/o instalan y hace que funcionen con "copias de seguridad". Y no, no tengo remordimientos de conciencia: por mi adsl (el cual tengo por motivos de trabajo) pago un cánon, el disco duro de mi ordenador pagó un cánon, mis DVD que compro pagan un cánon, mis unidades de USB y tarjetas de memoria, igual, pagan su correspondiente cánon. Me siento totalmente legitimado a bajarme todo lo que me da la gana.
Y punto.
Además, ni de coña me hubiera comprado todo lo que me he bajado, entre otras cosas porque los juegos que me bajo suelen ser antiguos. Un ejemplo: hace unas semanas le puse el chip a mi PS2 que compre hace unos 4 años. Durante ese tiempo me compré para esta plataforma 10 juegos (a uno de ellos ni siquiera le he quitado aún el plástico protector), o sea, que no soy un comprador habitual de este tipo de productos, porque me suelo contentar con poco. En estas semanas que la tengo con el chip me he bajado otros tantos, pero que no están disponibles en tiendas. De hecho son tan antiguos que hasta me ha costado mucho encontrarlos en Internet. Es decir, que mi influencia en la crísis del sector (si es que la hay) es nula. No es una excusa, es un hecho.
En cuanto a los cómics, compro todo lo que quiero y me dejan, me gasto un pastizal, y mi presupuesto (mucho y casi ilimitado por ahora) en ocio se va casi todo en ellos. Es un producto caro y aunque conozco muchos sitios de donde bajarlos escaneados, no es algo que me guste, ya que me considero un poco "bibliófilo" y me gusta tener el cómic entre mis manos. Solamente he leido un cómic en mi pantalla de ordenador y fue porque no es una obra que se haya editado en España. Y la verdad es que me costó mucho terminarlo pues no terminaba de acomodarme a este sistema de lectura.
Evidentemente no tengo tiempo para todo y en cuanto a las maquetas, mi afición deriva hacia aquellas que ya vienen montadas o que requieren un mínimo de montaje y no hay que pintar. He de decir que se me da bien montar y pintar maquetas, algo que hice en el pasado con bastante buenos resultados, pero no dispongo del tiempo necesario para hacer ese trabajo. Como tampoco tengo dinero para todo, en cuanto a las maquetas no suelo gastarme mucho dinero y han de ser precios mas o menos asequibles y compatibles con mi afición comiquera.
Y aquí es donde entra en juego mi sentido arácnido.
"En ocasiones veo muertos", le decía el niño a Bruce Willis en la película aquella. Pues bien, yo muertos no veo, por ahora, pero creo que escucho voces que me llaman. Esto de por sí ya es problemático y preocupante, pero si tenemos en cuenta que esas voces que yo escucho provenien de objetos inanimados que no tienen capacidad física (ni parapsicológica) para emitir sonidos o cosa que se le parezca, el asunto no deja de ser, como mínimo, curioso. Lo que quiero decir es que los cómics me hablan y me llaman cuando están en las estanterias de las tiendas. El alcance de esa llamada no creo que sea mucho, apenas unos pocos metros, pero ¡coño! teniendo en cuenta que escucho voces provenientes de objetos inanimados, la cosa de por sí ya es un logro, que tampoco soy una antena parabólica.
Como decía, mi sentido arácnido funciona en otros aspectos de mi vida aparte de mi faceta multicoleccionista, pero es aquí donde lo tengo más desarrollado. Me dí cuenta que lo tenía durante mi formación universitaria en Granada y Málaga donde fui desarrollándolo con bastante habilidad durante las ferias de libro antiguo, segunda mano y ocasión que se llevaban a cabo en esas bonitas capitales andaluzas. Porque he decir que hay ciudades donde el calificativo "de segunda mano y ocasión" áun se utiliza para indicar que es posible encontrar chollos a buen precio. Por ejemplo, en Madrid no significa eso. Si tu ves una tienda que pone "Libros de segunda mano y de ocasión", lo que en realidad quiere decir es: "Mierda antigua a precios desorbitados". Es conveniente saberlo, porque te puede pasar como a mí y te sientas estafado en más de una ocasión. Hasta que aprendas. En Madrid los chollos (en cuanto a libros o cómics serefiere) has de buscarlos bajo otra nomenclatura: "Saldos" o "restos de colecciones", "descatalogados"... aquí es donde debes buscar, amigo. Algún día hablaré de esto.
Pues bien, en mi periplo universitario granadino, que fue donde se originó mi pasión por los cómics (ver la etiqueta "Comicteca", aquí a la izquierda), me dí cuenta de que tenía cierta habilidad para descubrir puntos "calientes" más allá de los círculos habituales de distribución de cómics. Primero descubrí los puestos de libros en las ferias del libro antiguo y de ocasión, que son una verdadera mina para encontrar material descatalogado en provincias. En ellos es frecuente encontrar un rinconcito donde poder bucear entre montones y montones de volúmenes amarillentos hasta encontrar lo que uno busca (y descubrir de donde provienen las voces, en realidad) a precios muy competitivos. Así he encontrado grandes tesoros, como mi coleccion de cómics "Leyenda de los pueblos olvidados", una obra maestra y que fue la primera vez que me dí cuenta de que poseía el Don.
Luego esa capacidad para encontrar cosas interesantes fue creciendo, y me permitió, con una simple ojeada, saber si en un kiosco, o una tienda, ubicados en algún callejón o calle secundaria (son las que mejor juego dan), contenía algún tesoro oculto. Así fue como descubrí, un buen dia, cerca del piso que compartía en algún momento con alguien, una tienda miserable donde localicé cientos de cómics de la editorial Bruguera a un precio irrisorio, en una callejuela cerca de la parte antigua del Hospital Universitario San Cecilio, en lo que por aquel entonces era un inmenso solar desocupado en todo el centro de la capital granadina, muy cerca de la plaza de toros. Recuerdo que esa tienda me estuvo llamando mucho tiempo, hasta que me decidí a entrar, y cuando lo hice, fue como entrar en la cueva de Alí Babá: montones y montones de cómics de todo tipo y pelaje amontonados unos sobre otros. Navegar por aquellas montañas de papeles me llevaría su tiempo, pero poco a poco conseguí desbalijar la tienda (o mi menguada cuenta corriente, según se mire) y creo que supe extraer de aquellas pilas de libros lo más interesante. Por lo menos para mí.
Y mira que a mi me cuesta, que después de cinco años llendo al mismo frutero no sé ni como se llama, pero al final, con tanto ir y venir, hice amistad con el dueño, claro. Me contó que todo ese cúmulo de libros, cómics y novelas, las había conseguido de saldo cuando los fondos de la gran Editorial Bruguera fueron vendidos por cuatro perras y la empresa fue desmontada poco a poco. Parece ser que le dijeron que todo lo que cupiera en la "frogoneta" se lo podía llevar. Lo que así hizo. Imagino que la tienda, no recuerdo ahora, vivía de la venta de la prensa diaria y de revistas, y desconozco si sigue abierta o no. El caso es que poco a poco fuí haciéndome con casi todo lo que me gustaba, y aquellos volúmenes pasaron de coger polvo en una oscura tienda granadina, a coger polvo en las estanterias de la casa de la Señora Tentáculos en Fondo de Bikini, donde descansan plácidamente desde hace por lo menos 15 años.
Una de las últimas hazañas de mi recobrado sentido arácnido se produjo hace unos meses, durante el verano de 2010, en tierras africanas, en Melilla. Andaba yo sudando por el centro de la ciudad buscando cualquier baratija tecnológica (no se por qué, pero es llegar a Melilla y me entran unas ganas locas de comprar cualquier cosa que funcione a pilas) cuando de repente sentí la llamada. El caso es que en Melilla no había tiendas de cómics, pero me puse alerta pues tenía la experiencia de que gracias a mi sentido arácnido descubrí un dia de agosto del año 2003, en una librería de allí, que además es juguetería, un tebeo que llevaba tiempo buscando y que ya por aquel entonces estaba totalmente agotado y descatalogado, y que resultó ser una joya de primer orden: La juventud del Tio Gilito. Estaba en la parte superior de un expositor, y pasaba totalmente desapercibido a los ojos de los niños que eran, en definitiva, mis mayores enemigos en cuanto a la hora de su adquisición, pues la portada tiene la apariencia de un tebeo infantil. Esa posición tan extraña a la hora de mostrarlo al público fue la causa que hizo posible que aquel volumen llegara hasta mí. Porque, como veremos más adelante, siempre hay una razón.
Pues eso, volvemos al verano de 2010 ya que de repente me puse alerta pues paseando vi a lo lejos un cartel de una tienda que no recordaba que estuviera ahí.... y por la forma del rótulo y el nombre (que ahora no recuerdo) me di cuenta de que mi sentido arácnido me estaba poniendo en alerta Defcon 1. Efectivamente, cuando llegamos a la puerta mis sospechas se confirmaron: era una tienda de esas que venden maquetas, figuritas, artículos de regalo relacionados con series de TV y que además contaba con una pequeña sección de cómics. Asi que mientras la Señora Calamarda se paseaba con la pequeña Calamarda por entre los regalos de Bob Esponja, yo me dediqué a intentar localizar el lugar de donde provenían aquellas voces que no dejaban de gritarme de forma silenciosa.
Primer vistazo y nada. Parecía falsa alarma, así que volví junto a mis Calamardas.
Decido volver a las estanterías de cómic. Hay algo dentro de mi cabeza que insiste en que siga buscando allí. Lo malo es que no sé lo que busco ni la forma que tiene el tomo. Así que la cosa es más complicada de lo que parece.
Vuelvo a desistir, pero esta vez cojo un ejemplar de otro cómic, que también me llamaba, pero menos. ¿Sería éste el que me llamaba? Puede ser. Vuelvo con las Calamardas.
Sigo oyendo voces.
- ¡Cállate ya!, ¿te he cogido, no?, pues silencio. - Lo miro pero no es él quien emite mi nombre entre susurros.
- La madre que me..... - A seguir buscando.
Vuelvo a las estanterias y decido ir balda por balda, ejemplar por ejemplar, porque las voces son cada vez más insistentes. Al poco rato, lo encuentro, aquí está. Y ahora entiendo lo de las voces. Es un cómic de una pequeña editorial que está agotado en todos lados. Lo peor de todo es que meses antes lo tuve entre mis manos y pensé: "ya lo compraré en otra ocasión", pero por mucho que lo busqué después ya era tarde, estaba agotado. Imagino que la tirada tuvo que ser realmente corta. Al final la compra mereció la pena, y espero que la editorial siga su publicación, pues este primer volumen recopila las dos primeras historias de la que consta la colección. Y es que, amigos, en esta tienda se juntaban dos elementos potencialmente explosivos a la hora de encontrar material interesante:
- Era nueva: con lo que seguramente, para su apertura, se había hecho con un buen fondo de productos para poder tener un inicio interesante para los posibles compradores. Ojalá tengan suerte y siga abierta muchos años, pues es la típica tienda en la que me voy a gastar mucho dinero en mis viajes a Melilla, y que la verdad echaba de menos algo así por allí.
- Al ser un producto con poco tirón en una ciudad sin tradición en ese tipo de tiendas, era más que probable que se pudiera encontrar material interesante que, en tiendas similares en Madrid, vuela rápidamente.
Y es que Madrid es un buen sitio para comprar cómics, por aquello de la amplia diversidad de tiendas, pero presenta el problema de que como tardes en hacerlo, te quedas sin lo que quieres. Es una ciudad con poco stock, realmente, pues las tiendas básicamente distribuyen novedades, y cuentan con poco fondo. Cuando necesito comprar un cómic que tiene ya un tiempo en el mercado, lo suelo hacer a través de tiendas on-line en internet (todas de Barcelona, no sé por qué), que me ofrecen mucha más oferta que las de Madrid. Yo ya sé que si me paseo por el centro buscando cómics que no son novedades, las posibilidades de fracaso aumentan considerablemente.
En realidad, mis 11 años viviendo en la capital del Reino siguiendo esta metodología, han conseguido atrofiar mi sentido arácnido hasta dejarlo casi inservible. Pero mira tú por donde, este último fin de semana me he dado cuenta de que ha resurgido de sus cenizas con más fuerza que nunca, y ha conseguido que haya comprado uno artículo que he estado buscando durante los últimos tiempos y cuya adquisición había dado por perdida. Aunque en este caso no era un cómic y la causa (clara y evidente) por la que llegó hasta mis manos, después de tantos años expuesto en aquella tienda, se me presentó como un regalo del cielo que no podía dejar escapar por nada del mundo.
El caso es que una de las aficiones que he reforzado últimamente es la de las maquetas, gracias a que con mis nuevas estanterias puedo ordenar mis cómics y además, cuento con un poco de espacio para poner una primera fila de maquetas de tamaño pequeño-mediano delante de los mismos. Actualmente mi colección se basa en pequeñas piezas de aviones, naves espaciales y coches. Es una aficion que tengo que parar pues no dispongo de más espacio, pero una de las piezas que mas he anhelado en los últimos tiempos era alguna maqueta del coche de Fórmula 1 de la primera etapa de Fernando Alonso (del cual soy un fan acérrimo) en Renault, para entendernos: aquel que era azul y amarillo, que fue con el que consiguió sus dos mundiales (por ahora). El año pasado me compre una pequeña maqueta del Ferrari F10 con el que estuvo a punto de ganar el mundial de 2010, pero más que una maqueta, era un juguete muy bonito y conseguido. La verdad es que una buena maqueta de F1 es un producto realmente caro, pues suelen ser metálicas y plagadas de todo tipo de detalles. Realmente son preciosas.
Para entender un poco el tesoro que acabo de encontrar, decir que las buenas maquetas son de la marca Hot Wheels y Minichamps, que por lo que he visto por ahí suelen ser las mejores. Luego, también es importante la escala de la maqueta, pues varía desde una 1:18 (la más grande) a 1:43, la más pequeña. En términos de centímetros, una 1:43, para un F1 estándard, rondaría los 10-12 cms de tamaño. Una escala de 1:18 estaría sobre los 25-26 cms. Por supuesto el precio varía considerablemente, no sólo teniendo en cuenta el tamaño, sino también al piloto que está dentro (se sabe por el casco): no es lo mismo un Renault R-26 de Alonso, con el que ganó su segundo mundial, que uno de su compañero Fisichella, por ejemplo. Luego está la maña de cada uno, porque he visto cosas por los foros de gente que hace lo que le da la gana con estas maquetas. Pues bien, normalmente los precios de las maquetas de 1:43 esta alrededor de los 30-40 euros para un coche de Fernando Alonso. Recuerdo que en esta escala el tamaño del coche no es mayor de 12 cms. Una pasada.
Sin embargo, por una parte gastarme 40 euros en un coche de 10 cms, sólo porque es el de Alonso, se me antojaba algo completamente imposible. Y en cuanto a los tamaños, decir que hace poco he visto en E-Bay un R-25 a escala 1:18 a un precio de 130 euros. Imagino que éste es un caso extremo, pero no es menos cierto que cuanto más tiempo pasa, más valor van adquiriendo, sobre todo si están en buen estado. Así pues, bajo estas circunstancias, yo ya ni manejaba como opción la posibilidad de adquirir una maqueta de 1:18, ya que los precios están muy por encima de lo que mi moral me deja pagar. Mis esfuerzos se centraban en poder tener la suerte de pillar alguna oferta de segunda mano a buen precio en alguno de los foros de automodelismo que había empezado a frecuentar.
Y entonces pasó lo imposible: mi sentido arácnido se puso a funcionar en el mejor de los momentos un sábado por la tarde, cuando paseábamos por una zona de Madrid por la que no solíamos hacerlo.
Fue justo enfrente del estado Santiago Bernabeu, precisamente muy cerca de donde hace ahora casi 8 años lo vi con su coche por medio de la Castellana en Madrid, en un espectáculo impresionante. La foto siguiente la he encontrado en Flickr, y la he puesto porque es de la curva donde estaba yo en primera fila, de hecho seguro que si buscara por entre la gente que se ve al fondo, me vería yo. Aconojaba verle tomar la curva sin mas protección para mis huesos que esa endeble valla metálica. Alucinante.
Pues bien, muy cerca de esa curva, en una tienda de juguetes que hace esquina mi sentido arácnido me puso de nuevo en alerta Defcon 1. La tienda tenía varios escaparates a la calle, y aunque parecía haber maquetas, no era la típica tienda donde existen productos especialmente interesantes pues había sobre todo peluches y juguetes. Sin embargo, al doblar la esquina y pasar por el último escaparate mis ojos se fijaron en un coche de F1, de color azul y amarillo que estaba como unos 8 metros dentro de la tienda, sobre unas baldas. STOP. Hay que entrar.
Lo primero que había que tener en cuenta es que aquella visión fugaz podía ser la de un juguete, o incluso un Renault F1 de alguno de los compañeros de Alonso. Luego estaba el tema precio, porque la maqueta se la veia grande. Al entrar le pido a la dependienta que si me deja ver el coche, en décimas de segundo muchas respuestas se despejaron:
- Por los colores del casco se podía decir sin lugar a dudas que era Alonso.
- El tamaño de la maqueta era 1:18.
- No era un juguete, era una pedazo de maqueta marca Hot Wheels, que a mi me pareció lo más bonito del mundo.
- Segundo: su precio, a pesar de todo, era asequible: 70 euros.
Ni Indiana Jones delante del Arca del Alianza se llevó mayor alegría.
Pero fue entonces, cuando la dependienta cogió la caja del coche y la puso en el mostrador, cuando me dí cuenta de por qué ese coche, después de tantos años, se había quedado sin vender. Y fue cuando tuve que poner todas mis fuerzas y energías en reprimir un grito de alegría, porque a pesar de la cara de fastidio (seguramente fingida porque en la tienda sabían perfectamente lo que pasaba) de la chica al ver lo que había en la caja, yo me dí cuenta de que estaba ante la oportunidad de mi vida. Así que se inició una pequeña batalla de gestos fingidos entre ambos, cuyo resultado fue que tanto la una, como el otro (yo) quedamos totalmente satisfechos de la compra-venta.
Resulta que el coche tenía un pequeño desperfecto: la rueda delantera derecha estaba suelta, ya que le faltaba la pieza que unia la rueda con el eje.
Pero, eso no era problema, pues por una parte no hay nada que no arregle el pegamento de contacto (y sobre todo en este caso, donde la herida estaría totalmente oculta), y además, esto sería un guiño a lo que le pasó al pobre Alonso en el Gran Premio de Hungría de 2009, donde precisamente esa rueda se le salió en plena carrera y fue a vivir su vida por sí sola.
Así que después de una serie de gestos (como digo fingidos) por mi parte, les pregunté si no tenían otra, a lo que me contestaron que no, claro (a ver de dónde coño iba a encontrar yo a estas alturas una maqueta 1:18 del R-25 con el que ganó su primer mundial....). Les dije que me lo quedaría, pero no al precio que me habían dado. Así que la dependienta cogió una calculadora (no se si es que las ruedas se venden al peso o a un % del precio del coche) y me dijo que me lo dejaba en 45 euros (supongo que dijo 45 como podía haber dicho 50, o 30).
Yo haciendo mis cuentas hubiera aceptado hasta 55, e imagino que en la tienda, cuando me fuí, dirían: se lo hubiera dejado por 35. Pero me da igual. Al día siguiente, con un poco de pegamento de contacto me puse manos a la obra y, ejerciendo de mecánico me puse a arreglar aquello. Evidentemente la rueda ya no gira, eso era inevitable, pero teniendo en cuenta que no lo quiero para echar carreras, sino como objeto de exposición, pues como que me da igual. Lo bueno es que el coche tiene tantos detalles que incluso si giras el eje delantero, el movimiento se traslada al volante, que gira a la vez. Increíble.
Esta compra ha sido una de esas cosas que provocan que se le dibuje a uno una gran sonrisa en la boca que no puede evitar y sobre todo, que invita a que te reconcilies con el mundo durante un buen puñado de días. Ha sido, en definitiva, la rehostia.
En los cómics, Spiderman tiene un sexto sentido especial, propio de sus poderes especiales de superhéroe, que le avisa cuando un peligro acecha y le hace ponerse alerta. A mi, desgraciadamente, no me avisa de los peligros ni de los jardines donde me meto (y si lo hace, no le hago ni puto caso), pero me es muy útil para otros aspectos de mi vida, principalmente en lo que se refiere a mi faceta de coleccionista.
Uno tiene aficiones que no son nada especiales, pues son muy típicas y tópicas, pero lo que sí son es caras. Me gusta leer tebeos, me gusta jugar con mis consolas y me gustan las maquetas. El tema de los precios en mis juegos para mis chicas (Wii, PSP y PS2) lo he conseguido solucionar gracias a unas cosas que se le ponen y/o instalan y hace que funcionen con "copias de seguridad". Y no, no tengo remordimientos de conciencia: por mi adsl (el cual tengo por motivos de trabajo) pago un cánon, el disco duro de mi ordenador pagó un cánon, mis DVD que compro pagan un cánon, mis unidades de USB y tarjetas de memoria, igual, pagan su correspondiente cánon. Me siento totalmente legitimado a bajarme todo lo que me da la gana.
Y punto.
Además, ni de coña me hubiera comprado todo lo que me he bajado, entre otras cosas porque los juegos que me bajo suelen ser antiguos. Un ejemplo: hace unas semanas le puse el chip a mi PS2 que compre hace unos 4 años. Durante ese tiempo me compré para esta plataforma 10 juegos (a uno de ellos ni siquiera le he quitado aún el plástico protector), o sea, que no soy un comprador habitual de este tipo de productos, porque me suelo contentar con poco. En estas semanas que la tengo con el chip me he bajado otros tantos, pero que no están disponibles en tiendas. De hecho son tan antiguos que hasta me ha costado mucho encontrarlos en Internet. Es decir, que mi influencia en la crísis del sector (si es que la hay) es nula. No es una excusa, es un hecho.
En cuanto a los cómics, compro todo lo que quiero y me dejan, me gasto un pastizal, y mi presupuesto (mucho y casi ilimitado por ahora) en ocio se va casi todo en ellos. Es un producto caro y aunque conozco muchos sitios de donde bajarlos escaneados, no es algo que me guste, ya que me considero un poco "bibliófilo" y me gusta tener el cómic entre mis manos. Solamente he leido un cómic en mi pantalla de ordenador y fue porque no es una obra que se haya editado en España. Y la verdad es que me costó mucho terminarlo pues no terminaba de acomodarme a este sistema de lectura.
Evidentemente no tengo tiempo para todo y en cuanto a las maquetas, mi afición deriva hacia aquellas que ya vienen montadas o que requieren un mínimo de montaje y no hay que pintar. He de decir que se me da bien montar y pintar maquetas, algo que hice en el pasado con bastante buenos resultados, pero no dispongo del tiempo necesario para hacer ese trabajo. Como tampoco tengo dinero para todo, en cuanto a las maquetas no suelo gastarme mucho dinero y han de ser precios mas o menos asequibles y compatibles con mi afición comiquera.
Y aquí es donde entra en juego mi sentido arácnido.
"En ocasiones veo muertos", le decía el niño a Bruce Willis en la película aquella. Pues bien, yo muertos no veo, por ahora, pero creo que escucho voces que me llaman. Esto de por sí ya es problemático y preocupante, pero si tenemos en cuenta que esas voces que yo escucho provenien de objetos inanimados que no tienen capacidad física (ni parapsicológica) para emitir sonidos o cosa que se le parezca, el asunto no deja de ser, como mínimo, curioso. Lo que quiero decir es que los cómics me hablan y me llaman cuando están en las estanterias de las tiendas. El alcance de esa llamada no creo que sea mucho, apenas unos pocos metros, pero ¡coño! teniendo en cuenta que escucho voces provenientes de objetos inanimados, la cosa de por sí ya es un logro, que tampoco soy una antena parabólica.
Como decía, mi sentido arácnido funciona en otros aspectos de mi vida aparte de mi faceta multicoleccionista, pero es aquí donde lo tengo más desarrollado. Me dí cuenta que lo tenía durante mi formación universitaria en Granada y Málaga donde fui desarrollándolo con bastante habilidad durante las ferias de libro antiguo, segunda mano y ocasión que se llevaban a cabo en esas bonitas capitales andaluzas. Porque he decir que hay ciudades donde el calificativo "de segunda mano y ocasión" áun se utiliza para indicar que es posible encontrar chollos a buen precio. Por ejemplo, en Madrid no significa eso. Si tu ves una tienda que pone "Libros de segunda mano y de ocasión", lo que en realidad quiere decir es: "Mierda antigua a precios desorbitados". Es conveniente saberlo, porque te puede pasar como a mí y te sientas estafado en más de una ocasión. Hasta que aprendas. En Madrid los chollos (en cuanto a libros o cómics serefiere) has de buscarlos bajo otra nomenclatura: "Saldos" o "restos de colecciones", "descatalogados"... aquí es donde debes buscar, amigo. Algún día hablaré de esto.
Pues bien, en mi periplo universitario granadino, que fue donde se originó mi pasión por los cómics (ver la etiqueta "Comicteca", aquí a la izquierda), me dí cuenta de que tenía cierta habilidad para descubrir puntos "calientes" más allá de los círculos habituales de distribución de cómics. Primero descubrí los puestos de libros en las ferias del libro antiguo y de ocasión, que son una verdadera mina para encontrar material descatalogado en provincias. En ellos es frecuente encontrar un rinconcito donde poder bucear entre montones y montones de volúmenes amarillentos hasta encontrar lo que uno busca (y descubrir de donde provienen las voces, en realidad) a precios muy competitivos. Así he encontrado grandes tesoros, como mi coleccion de cómics "Leyenda de los pueblos olvidados", una obra maestra y que fue la primera vez que me dí cuenta de que poseía el Don.
Luego esa capacidad para encontrar cosas interesantes fue creciendo, y me permitió, con una simple ojeada, saber si en un kiosco, o una tienda, ubicados en algún callejón o calle secundaria (son las que mejor juego dan), contenía algún tesoro oculto. Así fue como descubrí, un buen dia, cerca del piso que compartía en algún momento con alguien, una tienda miserable donde localicé cientos de cómics de la editorial Bruguera a un precio irrisorio, en una callejuela cerca de la parte antigua del Hospital Universitario San Cecilio, en lo que por aquel entonces era un inmenso solar desocupado en todo el centro de la capital granadina, muy cerca de la plaza de toros. Recuerdo que esa tienda me estuvo llamando mucho tiempo, hasta que me decidí a entrar, y cuando lo hice, fue como entrar en la cueva de Alí Babá: montones y montones de cómics de todo tipo y pelaje amontonados unos sobre otros. Navegar por aquellas montañas de papeles me llevaría su tiempo, pero poco a poco conseguí desbalijar la tienda (o mi menguada cuenta corriente, según se mire) y creo que supe extraer de aquellas pilas de libros lo más interesante. Por lo menos para mí.
La tiendecilla estaba al pie de esa pequeña escalinata, en donde antes había un descampado a la izquierda, y ahora hay un ejemplo de un TPUA (Típico Pelotazo Urbanístico Andaluz), cortesía de Google Street View. Esas dos señoras no sé quiénes son
Y mira que a mi me cuesta, que después de cinco años llendo al mismo frutero no sé ni como se llama, pero al final, con tanto ir y venir, hice amistad con el dueño, claro. Me contó que todo ese cúmulo de libros, cómics y novelas, las había conseguido de saldo cuando los fondos de la gran Editorial Bruguera fueron vendidos por cuatro perras y la empresa fue desmontada poco a poco. Parece ser que le dijeron que todo lo que cupiera en la "frogoneta" se lo podía llevar. Lo que así hizo. Imagino que la tienda, no recuerdo ahora, vivía de la venta de la prensa diaria y de revistas, y desconozco si sigue abierta o no. El caso es que poco a poco fuí haciéndome con casi todo lo que me gustaba, y aquellos volúmenes pasaron de coger polvo en una oscura tienda granadina, a coger polvo en las estanterias de la casa de la Señora Tentáculos en Fondo de Bikini, donde descansan plácidamente desde hace por lo menos 15 años.
Una de las últimas hazañas de mi recobrado sentido arácnido se produjo hace unos meses, durante el verano de 2010, en tierras africanas, en Melilla. Andaba yo sudando por el centro de la ciudad buscando cualquier baratija tecnológica (no se por qué, pero es llegar a Melilla y me entran unas ganas locas de comprar cualquier cosa que funcione a pilas) cuando de repente sentí la llamada. El caso es que en Melilla no había tiendas de cómics, pero me puse alerta pues tenía la experiencia de que gracias a mi sentido arácnido descubrí un dia de agosto del año 2003, en una librería de allí, que además es juguetería, un tebeo que llevaba tiempo buscando y que ya por aquel entonces estaba totalmente agotado y descatalogado, y que resultó ser una joya de primer orden: La juventud del Tio Gilito. Estaba en la parte superior de un expositor, y pasaba totalmente desapercibido a los ojos de los niños que eran, en definitiva, mis mayores enemigos en cuanto a la hora de su adquisición, pues la portada tiene la apariencia de un tebeo infantil. Esa posición tan extraña a la hora de mostrarlo al público fue la causa que hizo posible que aquel volumen llegara hasta mí. Porque, como veremos más adelante, siempre hay una razón.
Pues eso, volvemos al verano de 2010 ya que de repente me puse alerta pues paseando vi a lo lejos un cartel de una tienda que no recordaba que estuviera ahí.... y por la forma del rótulo y el nombre (que ahora no recuerdo) me di cuenta de que mi sentido arácnido me estaba poniendo en alerta Defcon 1. Efectivamente, cuando llegamos a la puerta mis sospechas se confirmaron: era una tienda de esas que venden maquetas, figuritas, artículos de regalo relacionados con series de TV y que además contaba con una pequeña sección de cómics. Asi que mientras la Señora Calamarda se paseaba con la pequeña Calamarda por entre los regalos de Bob Esponja, yo me dediqué a intentar localizar el lugar de donde provenían aquellas voces que no dejaban de gritarme de forma silenciosa.
Primer vistazo y nada. Parecía falsa alarma, así que volví junto a mis Calamardas.
Decido volver a las estanterías de cómic. Hay algo dentro de mi cabeza que insiste en que siga buscando allí. Lo malo es que no sé lo que busco ni la forma que tiene el tomo. Así que la cosa es más complicada de lo que parece.
Vuelvo a desistir, pero esta vez cojo un ejemplar de otro cómic, que también me llamaba, pero menos. ¿Sería éste el que me llamaba? Puede ser. Vuelvo con las Calamardas.
Sigo oyendo voces.
- ¡Cállate ya!, ¿te he cogido, no?, pues silencio. - Lo miro pero no es él quien emite mi nombre entre susurros.
- La madre que me..... - A seguir buscando.
Vuelvo a las estanterias y decido ir balda por balda, ejemplar por ejemplar, porque las voces son cada vez más insistentes. Al poco rato, lo encuentro, aquí está. Y ahora entiendo lo de las voces. Es un cómic de una pequeña editorial que está agotado en todos lados. Lo peor de todo es que meses antes lo tuve entre mis manos y pensé: "ya lo compraré en otra ocasión", pero por mucho que lo busqué después ya era tarde, estaba agotado. Imagino que la tirada tuvo que ser realmente corta. Al final la compra mereció la pena, y espero que la editorial siga su publicación, pues este primer volumen recopila las dos primeras historias de la que consta la colección. Y es que, amigos, en esta tienda se juntaban dos elementos potencialmente explosivos a la hora de encontrar material interesante:
- Era nueva: con lo que seguramente, para su apertura, se había hecho con un buen fondo de productos para poder tener un inicio interesante para los posibles compradores. Ojalá tengan suerte y siga abierta muchos años, pues es la típica tienda en la que me voy a gastar mucho dinero en mis viajes a Melilla, y que la verdad echaba de menos algo así por allí.
- Al ser un producto con poco tirón en una ciudad sin tradición en ese tipo de tiendas, era más que probable que se pudiera encontrar material interesante que, en tiendas similares en Madrid, vuela rápidamente.
Y es que Madrid es un buen sitio para comprar cómics, por aquello de la amplia diversidad de tiendas, pero presenta el problema de que como tardes en hacerlo, te quedas sin lo que quieres. Es una ciudad con poco stock, realmente, pues las tiendas básicamente distribuyen novedades, y cuentan con poco fondo. Cuando necesito comprar un cómic que tiene ya un tiempo en el mercado, lo suelo hacer a través de tiendas on-line en internet (todas de Barcelona, no sé por qué), que me ofrecen mucha más oferta que las de Madrid. Yo ya sé que si me paseo por el centro buscando cómics que no son novedades, las posibilidades de fracaso aumentan considerablemente.
En realidad, mis 11 años viviendo en la capital del Reino siguiendo esta metodología, han conseguido atrofiar mi sentido arácnido hasta dejarlo casi inservible. Pero mira tú por donde, este último fin de semana me he dado cuenta de que ha resurgido de sus cenizas con más fuerza que nunca, y ha conseguido que haya comprado uno artículo que he estado buscando durante los últimos tiempos y cuya adquisición había dado por perdida. Aunque en este caso no era un cómic y la causa (clara y evidente) por la que llegó hasta mis manos, después de tantos años expuesto en aquella tienda, se me presentó como un regalo del cielo que no podía dejar escapar por nada del mundo.
El caso es que una de las aficiones que he reforzado últimamente es la de las maquetas, gracias a que con mis nuevas estanterias puedo ordenar mis cómics y además, cuento con un poco de espacio para poner una primera fila de maquetas de tamaño pequeño-mediano delante de los mismos. Actualmente mi colección se basa en pequeñas piezas de aviones, naves espaciales y coches. Es una aficion que tengo que parar pues no dispongo de más espacio, pero una de las piezas que mas he anhelado en los últimos tiempos era alguna maqueta del coche de Fórmula 1 de la primera etapa de Fernando Alonso (del cual soy un fan acérrimo) en Renault, para entendernos: aquel que era azul y amarillo, que fue con el que consiguió sus dos mundiales (por ahora). El año pasado me compre una pequeña maqueta del Ferrari F10 con el que estuvo a punto de ganar el mundial de 2010, pero más que una maqueta, era un juguete muy bonito y conseguido. La verdad es que una buena maqueta de F1 es un producto realmente caro, pues suelen ser metálicas y plagadas de todo tipo de detalles. Realmente son preciosas.
Para entender un poco el tesoro que acabo de encontrar, decir que las buenas maquetas son de la marca Hot Wheels y Minichamps, que por lo que he visto por ahí suelen ser las mejores. Luego, también es importante la escala de la maqueta, pues varía desde una 1:18 (la más grande) a 1:43, la más pequeña. En términos de centímetros, una 1:43, para un F1 estándard, rondaría los 10-12 cms de tamaño. Una escala de 1:18 estaría sobre los 25-26 cms. Por supuesto el precio varía considerablemente, no sólo teniendo en cuenta el tamaño, sino también al piloto que está dentro (se sabe por el casco): no es lo mismo un Renault R-26 de Alonso, con el que ganó su segundo mundial, que uno de su compañero Fisichella, por ejemplo. Luego está la maña de cada uno, porque he visto cosas por los foros de gente que hace lo que le da la gana con estas maquetas. Pues bien, normalmente los precios de las maquetas de 1:43 esta alrededor de los 30-40 euros para un coche de Fernando Alonso. Recuerdo que en esta escala el tamaño del coche no es mayor de 12 cms. Una pasada.
Sin embargo, por una parte gastarme 40 euros en un coche de 10 cms, sólo porque es el de Alonso, se me antojaba algo completamente imposible. Y en cuanto a los tamaños, decir que hace poco he visto en E-Bay un R-25 a escala 1:18 a un precio de 130 euros. Imagino que éste es un caso extremo, pero no es menos cierto que cuanto más tiempo pasa, más valor van adquiriendo, sobre todo si están en buen estado. Así pues, bajo estas circunstancias, yo ya ni manejaba como opción la posibilidad de adquirir una maqueta de 1:18, ya que los precios están muy por encima de lo que mi moral me deja pagar. Mis esfuerzos se centraban en poder tener la suerte de pillar alguna oferta de segunda mano a buen precio en alguno de los foros de automodelismo que había empezado a frecuentar.
Y entonces pasó lo imposible: mi sentido arácnido se puso a funcionar en el mejor de los momentos un sábado por la tarde, cuando paseábamos por una zona de Madrid por la que no solíamos hacerlo.
Fue justo enfrente del estado Santiago Bernabeu, precisamente muy cerca de donde hace ahora casi 8 años lo vi con su coche por medio de la Castellana en Madrid, en un espectáculo impresionante. La foto siguiente la he encontrado en Flickr, y la he puesto porque es de la curva donde estaba yo en primera fila, de hecho seguro que si buscara por entre la gente que se ve al fondo, me vería yo. Aconojaba verle tomar la curva sin mas protección para mis huesos que esa endeble valla metálica. Alucinante.
Pues bien, muy cerca de esa curva, en una tienda de juguetes que hace esquina mi sentido arácnido me puso de nuevo en alerta Defcon 1. La tienda tenía varios escaparates a la calle, y aunque parecía haber maquetas, no era la típica tienda donde existen productos especialmente interesantes pues había sobre todo peluches y juguetes. Sin embargo, al doblar la esquina y pasar por el último escaparate mis ojos se fijaron en un coche de F1, de color azul y amarillo que estaba como unos 8 metros dentro de la tienda, sobre unas baldas. STOP. Hay que entrar.
Lo primero que había que tener en cuenta es que aquella visión fugaz podía ser la de un juguete, o incluso un Renault F1 de alguno de los compañeros de Alonso. Luego estaba el tema precio, porque la maqueta se la veia grande. Al entrar le pido a la dependienta que si me deja ver el coche, en décimas de segundo muchas respuestas se despejaron:
- Por los colores del casco se podía decir sin lugar a dudas que era Alonso.
- El tamaño de la maqueta era 1:18.
- No era un juguete, era una pedazo de maqueta marca Hot Wheels, que a mi me pareció lo más bonito del mundo.
- Segundo: su precio, a pesar de todo, era asequible: 70 euros.
Ni Indiana Jones delante del Arca del Alianza se llevó mayor alegría.
Pero fue entonces, cuando la dependienta cogió la caja del coche y la puso en el mostrador, cuando me dí cuenta de por qué ese coche, después de tantos años, se había quedado sin vender. Y fue cuando tuve que poner todas mis fuerzas y energías en reprimir un grito de alegría, porque a pesar de la cara de fastidio (seguramente fingida porque en la tienda sabían perfectamente lo que pasaba) de la chica al ver lo que había en la caja, yo me dí cuenta de que estaba ante la oportunidad de mi vida. Así que se inició una pequeña batalla de gestos fingidos entre ambos, cuyo resultado fue que tanto la una, como el otro (yo) quedamos totalmente satisfechos de la compra-venta.
Resulta que el coche tenía un pequeño desperfecto: la rueda delantera derecha estaba suelta, ya que le faltaba la pieza que unia la rueda con el eje.
Pero, eso no era problema, pues por una parte no hay nada que no arregle el pegamento de contacto (y sobre todo en este caso, donde la herida estaría totalmente oculta), y además, esto sería un guiño a lo que le pasó al pobre Alonso en el Gran Premio de Hungría de 2009, donde precisamente esa rueda se le salió en plena carrera y fue a vivir su vida por sí sola.
Así que después de una serie de gestos (como digo fingidos) por mi parte, les pregunté si no tenían otra, a lo que me contestaron que no, claro (a ver de dónde coño iba a encontrar yo a estas alturas una maqueta 1:18 del R-25 con el que ganó su primer mundial....). Les dije que me lo quedaría, pero no al precio que me habían dado. Así que la dependienta cogió una calculadora (no se si es que las ruedas se venden al peso o a un % del precio del coche) y me dijo que me lo dejaba en 45 euros (supongo que dijo 45 como podía haber dicho 50, o 30).
Yo haciendo mis cuentas hubiera aceptado hasta 55, e imagino que en la tienda, cuando me fuí, dirían: se lo hubiera dejado por 35. Pero me da igual. Al día siguiente, con un poco de pegamento de contacto me puse manos a la obra y, ejerciendo de mecánico me puse a arreglar aquello. Evidentemente la rueda ya no gira, eso era inevitable, pero teniendo en cuenta que no lo quiero para echar carreras, sino como objeto de exposición, pues como que me da igual. Lo bueno es que el coche tiene tantos detalles que incluso si giras el eje delantero, el movimiento se traslada al volante, que gira a la vez. Increíble.
Por supuesto, el coche ahora luce perfecto, como si no le hubiera pasado nada. Es más bonito....
Y luce perfecto, en mis estanterías Ikea, junto con mi otra pasión, los cómics, y su hermano pequeño: un Ferrari F10 con el que Alonso estuvo a punto de conseguir su tercer campeonato en 2010.
Ay... no me canso de verlos...
Esta compra ha sido una de esas cosas que provocan que se le dibuje a uno una gran sonrisa en la boca que no puede evitar y sobre todo, que invita a que te reconcilies con el mundo durante un buen puñado de días. Ha sido, en definitiva, la rehostia.
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martes, 1 de marzo de 2011
Nuevos capítulos
Atención aviso: hoy mismo, a partir de las 20:15 horas, en el canal Clan de TVE, se emiten nuevos capítulos de Bob Esponja.
A comprar palomitas ya mismo.
viernes, 25 de febrero de 2011
Zapateradas
Hoy mismo el gobierno ha rebajado a 110 kilómetros por hora la velocidad máxima en autovias.
Según dicen, es para ahorrar gasolina.
Cuando los periodistas le han dicho que ahora habrá que cambiar las señales que advierten de que la velocidad máxima es de 120 km/h, el presidente del gobierno ha dicho:
- ¡Hostias!
Según dicen, es para ahorrar gasolina.
Cuando los periodistas le han dicho que ahora habrá que cambiar las señales que advierten de que la velocidad máxima es de 120 km/h, el presidente del gobierno ha dicho:
- ¡Hostias!
jueves, 3 de febrero de 2011
Madre mía, madre mía.... ¿alguien puede parar esto? que yo me bajo aquí
Joder, este tampoco se queda muy atrás...
Qué país... dios mío... que país.
Qué país... dios mío... que país.
miércoles, 26 de enero de 2011
Zapatero: "El paro juvenil es el problema social más serio de España y no es fácil reducirlo" - 20minutos.es - El medio social
Zapatero: "El paro juvenil es el problema social más serio de España y no es fácil reducirlo" - 20minutos.es - El medio social
Yo creo que Zapatero es tonto.
Tonto en el sentido de imbécil, idiota, ignorante. Que vive inmerso en la inopia, ausente, sin conciencia de que realmente vive en un mundo paralelo que se ha inventado él. Me lo imagino en el colegio, intentando ser amigo del mas fuerte de la clase, mientras éste le humillaba quitándole el bocadillo o robándole la pasta para el bollycao. Pero él insistía en hacerse amigo de él. De hecho, cuanto más le humillaba, más ganas tenía Zapatero de hacerse su amigo.
Luego en la Universidad me imagino el mismo rol. Seguro que si al joven Zapatero le gustaba una chica, se lo contaba al estudiante más popular para hacerse el guay y el interesante. Acto seguido, se la birlaba, claro. Pero el joven Zapatero seguía insistiendo en conseguir su amistad. Seguro que fue un pagafantas en su juventud.
Bueno, aún lo sigue siendo.
Estoy seguro de que cuando iba a la universidad, hacían apuestas delante de las chicas:
- Pues yo soy capaz de tomarme 10 cubatas y luego como si nada - Decía uno.
- Pues yo subiría al campanario de la torre la iglesia y enseñaría el culo - decia el otro.
- Pues yo iría a una manifestación a favor de los pobres campesinos que trabajan esclavizados en el campo extremeño y luchar por sus derechos- Decía el joven Zapatero, intentando ir de progre...
Y claro, les rompía el rollo a los demas cuando iban de fiesta, siempre sacando estos temas, pero que luego no llevaban a nada.
Seguro que si hacían alguna protesta juvenil, sus compañeros le animaban a ir delante, con la pancarta más agresiva y ofensiva, todo convencido él, y cuando empezaban los antidisturbios a repartir hostias, lo dejaban solo y los demás salían corriendo por patas de allí. Luego iban a visitarlo al hospital para hacerse los interesados e intentar que el joven Zapatero se sintiera importante mostrando sus heridas en la cabeza medio abierta debido a un porrazo de uno de los policías. Le animaban a seguir así, y que estaban preparando la siguiente manifa: "contamos contigo, campeón, ¡eres un crack!". Esto le ponía como una moto al joven Zapatero.
Luego, nada más salir del hospital, los que habían ido a visitarle se partían el culo de la risa recordando el momento en el que el joven Zapatero se dirigía, todo convencido y gritando todo tipo de consignas, hacia la manada de policías que lo recibieron con un catálogo amplísimo de palos. Además, al salir del hospital el chico popular de clase se iba de cervezas con la chica que le gustaba a Zapatero y luego se la tiraba. Más tarde, en clase, la chica, a sabiendas que el joven Zapatero bebía los vientos por ella, le pedía los apuntes, que se los pasaba a su vez al chico más popular pero que no iba a clase nunca porque se tiraba todo el día con esta chica en la cafetería de la facu. Aunque a él le contaban que en realidad estaban preparando siempre manifestaciones estudiantiles a favor de cualquier causa perdida. Él siempre insistía en ir "En primera fila, como a mí me gusta", decía siempre el joven Zapatero. La de risas que se echaron a su costa sus compañeros de clase.
Y así se hizo el carácter de este gran tonto.
Porque sólo un tonto puede decir que está preocupado por el paro juvenil, dos días después de firmar la ley que nos obliga a todos a jubilarnos a los 67 años.
Yo creo que Zapatero es tonto.
Yo creo que Zapatero es tonto.
Tonto en el sentido de imbécil, idiota, ignorante. Que vive inmerso en la inopia, ausente, sin conciencia de que realmente vive en un mundo paralelo que se ha inventado él. Me lo imagino en el colegio, intentando ser amigo del mas fuerte de la clase, mientras éste le humillaba quitándole el bocadillo o robándole la pasta para el bollycao. Pero él insistía en hacerse amigo de él. De hecho, cuanto más le humillaba, más ganas tenía Zapatero de hacerse su amigo.
Luego en la Universidad me imagino el mismo rol. Seguro que si al joven Zapatero le gustaba una chica, se lo contaba al estudiante más popular para hacerse el guay y el interesante. Acto seguido, se la birlaba, claro. Pero el joven Zapatero seguía insistiendo en conseguir su amistad. Seguro que fue un pagafantas en su juventud.
Bueno, aún lo sigue siendo.
Estoy seguro de que cuando iba a la universidad, hacían apuestas delante de las chicas:
- Pues yo soy capaz de tomarme 10 cubatas y luego como si nada - Decía uno.
- Pues yo subiría al campanario de la torre la iglesia y enseñaría el culo - decia el otro.
- Pues yo iría a una manifestación a favor de los pobres campesinos que trabajan esclavizados en el campo extremeño y luchar por sus derechos- Decía el joven Zapatero, intentando ir de progre...
Y claro, les rompía el rollo a los demas cuando iban de fiesta, siempre sacando estos temas, pero que luego no llevaban a nada.
Seguro que si hacían alguna protesta juvenil, sus compañeros le animaban a ir delante, con la pancarta más agresiva y ofensiva, todo convencido él, y cuando empezaban los antidisturbios a repartir hostias, lo dejaban solo y los demás salían corriendo por patas de allí. Luego iban a visitarlo al hospital para hacerse los interesados e intentar que el joven Zapatero se sintiera importante mostrando sus heridas en la cabeza medio abierta debido a un porrazo de uno de los policías. Le animaban a seguir así, y que estaban preparando la siguiente manifa: "contamos contigo, campeón, ¡eres un crack!". Esto le ponía como una moto al joven Zapatero.
Luego, nada más salir del hospital, los que habían ido a visitarle se partían el culo de la risa recordando el momento en el que el joven Zapatero se dirigía, todo convencido y gritando todo tipo de consignas, hacia la manada de policías que lo recibieron con un catálogo amplísimo de palos. Además, al salir del hospital el chico popular de clase se iba de cervezas con la chica que le gustaba a Zapatero y luego se la tiraba. Más tarde, en clase, la chica, a sabiendas que el joven Zapatero bebía los vientos por ella, le pedía los apuntes, que se los pasaba a su vez al chico más popular pero que no iba a clase nunca porque se tiraba todo el día con esta chica en la cafetería de la facu. Aunque a él le contaban que en realidad estaban preparando siempre manifestaciones estudiantiles a favor de cualquier causa perdida. Él siempre insistía en ir "En primera fila, como a mí me gusta", decía siempre el joven Zapatero. La de risas que se echaron a su costa sus compañeros de clase.
Y así se hizo el carácter de este gran tonto.
Porque sólo un tonto puede decir que está preocupado por el paro juvenil, dos días después de firmar la ley que nos obliga a todos a jubilarnos a los 67 años.
Yo creo que Zapatero es tonto.
viernes, 22 de octubre de 2010
Mis nuevos juguetitos
Pues eso, dos nuevos cacharros que me acaban de llegar para mi cocina recién sacados de sus respectivas cajas:
Una picadora de hielo, para hacer ricos ricos mojitos en casa, sin necesidad de pagar entre 6 y 8 euros que es lo que te roban en cualquier sitio de Madrid por uno. ¡Hmmm que ricos!. Y encima tengo una tienda de productos marroquíes cerca de casa donde me puedo abastecer de fresca hierbabuena de gran calidad cada vez que quiera.
¿Qué se puede pedir más?
Pues un grill con tapadera de regalo por haber hecho la compra en la web de El corte inglés. Y todo eso por menos de 60 euros, con el envío a casa y todo inlcuido. ¡Ah! y ambas cosas marca Princess.
Para morirse de gusto.
Y a eso hay que añadir una pistolita comprada en el Lidl, parecida a esas de las de silicona, pero para hacer galletas y churros, con un botoncito va saliendo la masa sin necesidad de apretar... joder, es que es la monda.
Una picadora de hielo, para hacer ricos ricos mojitos en casa, sin necesidad de pagar entre 6 y 8 euros que es lo que te roban en cualquier sitio de Madrid por uno. ¡Hmmm que ricos!. Y encima tengo una tienda de productos marroquíes cerca de casa donde me puedo abastecer de fresca hierbabuena de gran calidad cada vez que quiera.
¿Qué se puede pedir más?
Pues un grill con tapadera de regalo por haber hecho la compra en la web de El corte inglés. Y todo eso por menos de 60 euros, con el envío a casa y todo inlcuido. ¡Ah! y ambas cosas marca Princess.
Para morirse de gusto.
Y a eso hay que añadir una pistolita comprada en el Lidl, parecida a esas de las de silicona, pero para hacer galletas y churros, con un botoncito va saliendo la masa sin necesidad de apretar... joder, es que es la monda.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Coge el dinero y corre
Esta mañana he estado en el Senado.
Por cuestiones de trabajo es habitual que me pase por alguno de los "centros de poder" del reino: Congreso de los diputados, Senado, Tribunal Constitucional..., así como otros órganos importantes de primer nivel y organismos oficiales autonómicos. En todos ellos las medidas de seguridad son, evidentemente, muy grandes y para evitarme problemas siempre suelo hacer lo mismo: antes de pasar por los inevitables controles, meto todas las cosas metálicas que lleve en los bolsillos como monedas sueltas, llaves o móvil en el bolso de mi portátil, que es el que pasa por el escáner. Como la cartera donde llevo el dinero tiene como unos botoncitos metálicos, también la meto dentro del maletín del portatil para evitarme engorros. De esta manera yo paso más o menos limpio por el arco de seguridad. Y eso es lo que he hecho, siguiendo mi costumbre, esta mañana para pasar al edificio del Senado.
Una vez que he dado mis datos en el control de policía y los he vuelto a dar, de nuevo, a los conserjes que son los que se encargan de avisar a la persona con la que he quedado (ya que ni siquiera puedo entrar solo) debo esperar en recepción a que salgan a por mí. Como yo iba al departamento de informática, hasta que no han venido a recogerme, no he podido pasar.
Como las cosas que tenía que hacer las he resuelto más o menos rápido, y otras no podía resolverlas yo, cuando hemos terminado me han dicho que les acompañara a tomar café, y dado que yo no tenía dinero encima (las monedas y la cartera con el dinero estaban en el maletín del portátil) le digo:
- Espera que tengo que coger mis cosas.
- No te preocupes, déjalas ahí y luego te pasas a por ellas - me dice el informático.
- Vale, pero es que tengo todo el dinero en el maletín.
- Da igual, hombre, que ya te invito yo.
- Ok, ¿pero este sitio es seguro? - le comento mientras nos echamos unas risas.
Así que subimos a la primera planta donde está el hemiciclo y la cafetería y, en un momento dado, se abren las puertas y empiezan a salir un montón de gente trajeada y encorbatada.
- Hoy hay pleno, - me susurra el informático - todos esos son los senadores.
Y entonces, he empezado a preocuparme de verdad por mi cartera y mi dinero.
Por cuestiones de trabajo es habitual que me pase por alguno de los "centros de poder" del reino: Congreso de los diputados, Senado, Tribunal Constitucional..., así como otros órganos importantes de primer nivel y organismos oficiales autonómicos. En todos ellos las medidas de seguridad son, evidentemente, muy grandes y para evitarme problemas siempre suelo hacer lo mismo: antes de pasar por los inevitables controles, meto todas las cosas metálicas que lleve en los bolsillos como monedas sueltas, llaves o móvil en el bolso de mi portátil, que es el que pasa por el escáner. Como la cartera donde llevo el dinero tiene como unos botoncitos metálicos, también la meto dentro del maletín del portatil para evitarme engorros. De esta manera yo paso más o menos limpio por el arco de seguridad. Y eso es lo que he hecho, siguiendo mi costumbre, esta mañana para pasar al edificio del Senado.
Una vez que he dado mis datos en el control de policía y los he vuelto a dar, de nuevo, a los conserjes que son los que se encargan de avisar a la persona con la que he quedado (ya que ni siquiera puedo entrar solo) debo esperar en recepción a que salgan a por mí. Como yo iba al departamento de informática, hasta que no han venido a recogerme, no he podido pasar.
Como las cosas que tenía que hacer las he resuelto más o menos rápido, y otras no podía resolverlas yo, cuando hemos terminado me han dicho que les acompañara a tomar café, y dado que yo no tenía dinero encima (las monedas y la cartera con el dinero estaban en el maletín del portátil) le digo:
- Espera que tengo que coger mis cosas.
- No te preocupes, déjalas ahí y luego te pasas a por ellas - me dice el informático.
- Vale, pero es que tengo todo el dinero en el maletín.
- Da igual, hombre, que ya te invito yo.
- Ok, ¿pero este sitio es seguro? - le comento mientras nos echamos unas risas.
Así que subimos a la primera planta donde está el hemiciclo y la cafetería y, en un momento dado, se abren las puertas y empiezan a salir un montón de gente trajeada y encorbatada.
- Hoy hay pleno, - me susurra el informático - todos esos son los senadores.
Y entonces, he empezado a preocuparme de verdad por mi cartera y mi dinero.
jueves, 7 de octubre de 2010
Estudios de postgrado para optometristas de culo inquieto (ACTUALIZACIÓN)
¡Muchas gracias a los que habéis votado ya! Sintiéndolo mucho, esto no me deja poner el nuevo título sugerido amablemente desde uno de los comentarios:
"Estudio retrospectivo del entrenamiento visual en las distintas especies animales. A propósito de algún caso."
SI AÚN NO HAS VOTADO ¿A QUÉ ESPERAS?
Por otra parte: ¿cuando os viene bien que os deje a la pequeña Calamarda por allí una tarde enterita?... es que la Sra. Calamarda me mira mal si lo propongo yo...
miércoles, 6 de octubre de 2010
Estudios de postgrado para optometristas de culo inquieto
A través de los análisis de datos que diariamente me manda Google Analytics, me he dado cuenta de que una parte de mis visitas del blog provienen del campo de la optometría. Imagino que algo tendrá que ver que la Sra. Calamarda es óptica optométrica, pero vete tú a saber.
Recuerdo que yo, documentalista de profesión, cuando les dije a mis amigos que me había echado una novia que era óptica me dijeron:
"Anda, para que veas"
Y se quedaron tan frescos.
El caso es que he conseguido averiguar que ese pequeño núcleo de ópticos que visitan el blog están pendientes de elaborar un trabajo de investigación que una áreas tan dispares, pero tan cercanas al mismo tiempo (sobre todo los sábados por la noche) como la optometría y la documentación... ¿Qué? ¿no te crees que hay conexiones entre ambas disciplinas?
Pues participa en la encuesta (que está más arriba) para votar el título de tu trabajo de investigación según las propuestas de Calamardo.
Recuerdo que yo, documentalista de profesión, cuando les dije a mis amigos que me había echado una novia que era óptica me dijeron:
"Anda, para que veas"
Y se quedaron tan frescos.
El caso es que he conseguido averiguar que ese pequeño núcleo de ópticos que visitan el blog están pendientes de elaborar un trabajo de investigación que una áreas tan dispares, pero tan cercanas al mismo tiempo (sobre todo los sábados por la noche) como la optometría y la documentación... ¿Qué? ¿no te crees que hay conexiones entre ambas disciplinas?
Pues participa en la encuesta (que está más arriba) para votar el título de tu trabajo de investigación según las propuestas de Calamardo.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Regalo
La artista internacionalmente conocida como Noara (Las cositas de Noara), me regaló para mi cumple un muñeco de fieltro (es una consumada artista en la creación de todo tipo de cosas con este material de extraño nombre), más concretamente un muñeco de Calamardo. La habilidad de la artista es increíble pues ha sabido representar con total acierto mi perenne actitud de amargura.
El muñeco es un llavero, pero para tenerlo en pie, lo tengo enganchado en un bonito recuerdo que me traje un día de algún sitio.
Por cierto, si alguien quiere hacerle un encarguito, que se pase por su blog.
¡Gracias!
¿Y por qué Noara sabía cuándo era mi cumple? Fácil. A pesar de llamarme yo Calamardo Tentáculos, y ella Noara, compartimos padre y madre, con lo que ello conlleva. Es decir, somos hermanos. Y es que de mi familia han salido hermanos artistas, empresarios... y yo.
El muñeco es un llavero, pero para tenerlo en pie, lo tengo enganchado en un bonito recuerdo que me traje un día de algún sitio.
Por cierto, si alguien quiere hacerle un encarguito, que se pase por su blog.
¡Gracias!
¿Y por qué Noara sabía cuándo era mi cumple? Fácil. A pesar de llamarme yo Calamardo Tentáculos, y ella Noara, compartimos padre y madre, con lo que ello conlleva. Es decir, somos hermanos. Y es que de mi familia han salido hermanos artistas, empresarios... y yo.
miércoles, 28 de julio de 2010
Lo que está pasando en la F1 este año
Atención, voy a expresar mi punto de vista sobre lo que está pasando este año en la Fórmula 1:
Y hasta aquí mi opinión.
Muchas gracias.
Y hasta aquí mi opinión.
Muchas gracias.
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