martes, 31 de mayo de 2011

Mi nuevo juguete: Prensa KUA y comida mexicana: tacos y guacamole.

El otro día recibí una llamada de una chica muy simpática de telefónica. Resulta que yo tengo contratados con ellos mi linea de ADSL de 10 megas desde hace 4 años. Primero tenía 3 megas, que con eso yo me daba con una piedra en los dientes, la verdad. Tenía más que suficiente.

Al cabo de poco más de un año me preguntaron si quería pasarme a 10 megas por un incremento de precio que era bastante poco. Así que les dije que sí, sin problemas. Haciendo pruebas de velocidad periódicas me he dado cuenta de que la velocidad siempre estaba entre en una horquilla de 7 y 8 megas, con picos de 9, que no estaba nada mal. Y es que tengo suerte de vivir cerca de uno de esos "repetidores" o como se llamen, que tienen las compañías de teléfono.

Yo con eso iba más que servido, porque me bajaba una peli en una tarde en descarga directa, sin necesidad de usar emules, ni Ares, los cuales han pasado a mejor vida desde que descubrí una maravilla de programa llamado JDownloader. Un regalo del señor y que recomiendo vívamente usar. Es más incómodo pues uno debe de ir buscando los enlaces de descarga, pero luego el proceso es tan rápido que merece mucho la pena.

Pues bien, en esa llamada, me preguntaban si quería pasarme de mi ADSL de 10 megas con cable, a otro de 50 megas con fibra óptica por el mismo precio, instalacion gratuita y descuentos del copón en mis llamadas.

Les dije que sí claro. Y es que parece que al final cuando uno le es "fiel" a algo tiene su recompensa, porque anda que no han ido veces los pesados de Jazztel a casa para que me cambie a su ADSL. Pero la verdad, es que al servicio de Timofónica de ADSL, en mi caso, le doy un 10.

Por cierto, los capullos de Jazztel deberían mirar su agresiva política captación de clientes, o por lo menos explicarles a sus operadores que cuando son las 3 de la tarde en México DF, en España son las 10 de la noche, y no son horas de llamar a nadie. Que menuda panda de inútiles, ¡la manía que les estoy cogiendo!.

Así que para celebrar mis 50 megas de fibra óptica, decidí que sería buena idea estrenar mi nuevo juguete de la cocina (bueno, lo iba a estrenar de todas formas, pero así tengo la excusa perfecta de contar aquí lo de mi nuevo ADSL): la prensa Kua para hacer tortillas de maíz.



En este caso, el menú de celebración mexicano consistió en:

- Guacamole con nachos.
- Tacos "especiales"
- Tacos normales.
- Brownie de chocolate.

Todo hecho en casa. Vamos a por ello.

- Tortillas de maíz para tacos.
Es una receta muy sencilla y fue la base de toda la comida, ya que de estas tortillas, una vez hechas, tambien se obtienen los nachos fritos, lo que por aquí se llaman "dips" o "fritos", parecido a los "doritos" vaya.

La forma de elaborar estas tortillas la he sacado de este video:



En definitiva sólo necesitas harina de maíz, un poco de agua templada y sal. En cuanto a la harina, como mi barrio es como la ONU, donde hay representantes de todos los sitios del mundo, me pasé por una tienda especializada en productos latinos y pregunté por la marca que dicen en ese vídeo, pero no tenian. De cualquier forma, me dijeron que usase otra que también servía y daba buen resultado. Imagino que, más o menos, vale cualquiera.


El proceso es muy sencillo realmente y el resultado fue este:


Son las únicas fotos que voy a subir de la comida (y me acabo de dar cuenta de que se me olvidó de ponerme en la foto, excepto en una de ellas), y es porque me sobraron esas tortillas y luego pude hacer la foto tranquilamente por la tarde. Pero es que estuve toda la mañana en la cocina preparando la comida y cuando estaban todos los platos montados estaba ya hasta los huevos de estar de pie y no me apetecía  nada ponerme a hacer fotos (además, estaba la clasificacion del GP de Mónaco de F1). Es lo que hay. Pero puedo asegurar que todo quedó realmente bueno y apetitoso.

Por cierto, la cestita, junto con un pañuelo para mantener las tortillas calientes, los plásticos para prensar mejor y un pequeño recetario, venían con la prensa (http://www.prensakua.com/).
Vamos ahora con las recetas.

- Guacamole.
  • Dos aguacates maduros.
  • Medio tomate maduro pelado.
  • Media cebolla.
  • Unas hojas de cilantro.
  • El zumo de media lima.
  • Un poco de preparado Old el paso para guacamole.
  • Una pizca de sal.
Por lo que he visto por algunos sitios, aconsejan chafar el aguacate con un tenedor, pero yo lo mezclo todo y lo trituro en el baso de mi picadora. Obtengo así una mezcla cremosa y muy jugosa. Como digo, en algunos sitios he leído que haciendo así el aguacate se obtiene un sabor que recuerda a la hierba recién cortada... no sé, porque yo nunca he probado la hierba recién cortada. Y si sabe como mi guacamole, pues entonces es probable que mañana mismo vaya al primer parque que encuentre con cesped y me ponga a pastar como las vacas.

Para acompañar el guacamole lo que hice fue una vez que tuve parte de las tortillas hechas, las hice trocitos en forma de triángulos y las freí en abundante aceite. Luego las escurres bien y quedan igual que las que compras. Lo unico que no es igual es ese polvillo que tienen los típicos "Doritos", pero supongo que es algo que le echan para que sepan a algo. Las mías sabían a maíz frito.

Por cierto, un consejo que tendré yo mismo en cuenta para la próxima vez y que me dí cuenta un poco tarde: para evitar que los trozos se inflen al freirlos, es conveniente que al hacer las tortillas las pinches con un tenedor en varios sitios. Como suele hacerse con la masa de hojaldre que no se desea que suba al hacerse. El resultado final es mucho mejor así.

Tacos "especiales".
Yo los llamo especiales porque es como los llaman en el restaurante mexicano al que normalmente vamos a comer en Madrid ("A todo México", un sitio genial). La diferencia con respecto a los tacos normales es que la tortilla de maíz sobre la que se hace está ligeramente frita y sobre ella se pone la preparación que se desee. En mi caso, los preparé de dos tipos.

- Frijoles refritos y preparado de carne.
- Salsa de queso, atún y aceitunas.

Vamos con la receta.

1.- Tacos de frijoles refritos y preparado de carne.
Para la tortilla de maíz, se hace primero la tortilla a la plancha por los dos lados, como se hace para los tacos normales, y luego se frie ligeramente en abundante aceite. Aquí es más importante, aún si cabe, hacer lo del tenedor para evitar que se inflen a freirlas. Una vez que las apartamos del fuego y las hemos dejado sobre papel de cocina para que pierdan el aceite restante, realizamos la preparación. En mi caso usé:
  • La mitad de una lata de frijoles refritos (refried beans) de la marca Old el paso. Tengo que aprender a hacer esta receta...
  • Un poco de carne picada preparada para los tacos (luego doy la receta).
  • Queso rallado del que funde bien.
Sobre las tortillas fritas echamos una primera capa de los frijoles y sobre ella una cucharada del preparado de carne picada. Por último se pone una buena cantidad de queso rallado y se lleva unos segundos al microhondas para que funda y todo se integre bien. Se sirven.

2. Tacos con salsa de queso.
  • Salsa de queso Old el paso.
  • Una, o dos, latas de atún.
  • Aceitunas sin hueso troceadas.
Sobre la tortilla de maíz frita se pone el atún, y por encima una buena cucharada generosa de salsa de queso, rematando la faena con un puñadito de las aceitunas troceadas. Se lleva unos segundos al microondas para que la salsa haga su efecto y a servir.

Tacos normales.
La diferencia con los anteriores es que ahora los tacos se montan sobre la tortilla de maíz que se ha hecho sobre la plancha, y no se ha frito, con lo que dicha tortilla es más flexible y puede cerrarse una vez que se ha echado el relleno.

Para elaborar el relleno he contado con los siguientes ingredientes:
- Medio kilo de carne de ternera picada.
- Medio pimiento rojo en cubitos pequeños.
- Medio pimiento verde en cubitos pequeños.
- Media cebolla en juliana.
- Un poco de sazonador Old el paso para tacos.
- Queso rallado que funda bien.

Pues bien. En una sarten a fuego vivo echamos los pimientos y la cebolla, ligeramente salados, para que doren. Una vez con el toque que queremos, reservamos. En la misma sarten, echamos la carne picada y la vamos deshaciendo. Una vez hecho esto, seguimos las instrucciones a la hora de incorporar el sazonador para tacos y dejamos hacer. Yo en este momento añado un tomate maduro hecho trocitos para que se vaya formando una salsita de tomate rica, rica. Cuando quede poco, incorporamos la verdura troceada que previamente habíamos reservado y le damos unas vueltas. Una vez hecha la mezcla, la vertemos sobre un plato y la llevamos a la mesa para que cada cual se prepare con ella, y las tortillas de maíz, los tacos al gusto. Si se desea, se puede poner un poco de queso rallado para que dé al conjunto mayor untuosidad.

Casi nada.

La comida fue regada con unas cervezas Coronita bien, bien frias, y su trocito de limón correspondiente.

Por último, el postre consistió en un brownie de chocolate que estaba bueno porque con los ingredientes que usé era imposible que no estuviera bueno. Pero los resultados no fueron los esperados, quedó muy seco y por eso no doy la receta.

Habrá que mejorarla.

Que aproveche.

sábado, 28 de mayo de 2011

Maquetas: Minardi PS01, edición GP de USA 2001

Tal y como conté en mi entrada anterior, Alonso comenzó en la F1 en el año 2001 en un equipo muy humilde, de muy buen recuerdo para todos los aficionados a la F1, pero mucho más a los españoles, llamado Minardi. En este equipo han debutado casi todos los pilotos españoles que han pasado por la competición en la era moderna, excepto Pedro Martínez de la Rosa, y por ahí han pasado Adrián Campos (la persona que descubrió, precisamente, a Alonso para la F1), Luis Pérez Sala y Marc Gené (ahora compañero de Alonso en Ferrari).

En el año 2001 un chaval asturiano debuta en la máxima categoría del automovilismo a lomos de este coche que terminó de montarse pocas horas antes de salir a correr la primera tanda de entrenamientos en el GP de Australia. Corría en Minardi cedido por Renault. Yo por aquella época ya seguía los pasos de Alonso, y aún recuerdo cómo le ví ganar en 1999 la Euro Open Movistar en la última carrera y como todo el mundo decía que aquél chico tenía talento. Yo no sabía si tenía talento o no, pero si que me hacía flipar con su forma de conducir.

También recuerdo al año siguiente, cuando leí en algún periódico deportivo cómo había logrado su victoria en el GP de Bélgica de F3000 en el mítico circuito de Spa Francorchamps. Parecía que sí, que Alonso se encaminaba hacia la F1. Aunque yo creo que casi nadie pensaba que iba a convertirse en "El puto amo".

Pues bien, siguiendo con mi objetivo de conseguir una muestra de un coche de Alonso en cualquiera de sus etapas durante la F1 (Minardi, Renault, McLaren, Renault y Ferrari) de aquel Minardi PS01, en cuanto a maquetas se refiere, poco queda. Y lo que queda tiene un precio del copón. Hay que decir que de ese modelo de coche sólo se sacó una edición de Minichamps en escala  1:43, y no hay nada en 1:18; y todo lo que hay tiene unos precios estratósfericos que no estoy dispuesto a pagar. Hablo de precios que oscilan entre los 80 y los... (lo que quiera uno pagar) euros. Y por ahí no paso. Y me imagino que si algún día me presento en casa con un cochecito de metal de 10 centímetros diciéndole a la Sra. Calamarda que me he gastado 100 euros, seguro que me tira con él por la cabeza hasta que yo sangre billetes de 50 euros (y con razón).

Pero el otro día pensé: "coño, si cada año corren dos pilotos como mínimo en una escuderia...y Alonso ese año, obviamente, tuvo el suyo".... Y dicho y hecho. Me puse a buscar en Ebay (joder, que peligro tiene esto) y ví que una tienda de Alemania tenía una puja activa por el coche de su compañero de equipo, un malayo llamado Alex Yoong que su mejor resultado fue quedar último, a un precio de 10 euros... Coño, si es el mismo coche.... vale, lo importante es el casco y el número del coche... pero mejor eso que nada.

Así que hice una oferta de 15 euros y me olvidé de él.

Pero mira tú, que dos semanas después, cuando ni siquiera me acordaba de aquella puja, recibo un correo diciendo ¡que he resultado ganador! y encima por 13.50 euros... ni idea tú, pero si me rebajaron un euro y medio, pues bienvenido sea. No iba a hacer preguntas. Así  que hice el pago por Pay pal, más 6 euros de gastos de envío, y cuatro días después, y ante la atenta mirada de PM y RV (otra vez) abrí el paquete.







Como se puede apreciar, el tamaño comparándolo con uno de sus hermanos mayores de 1:18 es considerable:


Sobre todo se nota a la hora de exponerlos todos juntos:

Pero es lo que hay.

Ya sólo me queda el McLaren Mp 4/22. Que lo tengo localizado en un par de sitios. A ver si para Navidad...

Por cierto, hace poco Alonso ha hecho un comunicado que ha alegrado a la Sra. Calamarda: amplía su contrato con Ferrari hasta 2016, lo que quiere decir que su etapa de Ferrari ya la tengo cubierta con el F10.

A no ser que gane algún campeonato más y quiera tener el coche con el que lo consiguió, claro.

domingo, 8 de mayo de 2011

Maquetas: Renault R-29 (2009): el troncomóvil

Corría el año 2009. El segundo año de la segunda temporada de Fernando Alonso en Renault, cuando ya todo el mundo sabía, más o menos, que más pronto que tarde daría el salto a Ferrari.

El caso es que esa temporada pasó algo raro: Alonso la comenzó diciendo que aspiraba al título (y digo raro porque no suele ser alguien que vende la burra y, a pesar de lo que diga la gente, es bastante cabal en sus declaraciones). Sin embargo, un equipo llamado Brawn GP (antes Honda, y ahora Mercedes GP) sale con un invento "alegal" llamado "doble difusor" y empieza ganándolo todo, mientras la FIA (la que marca las normas) mira para otro lado.

2009 fue el año en que empecé a darme cuenta de algo de lo que, hoy día, estoy totalmente convencido: la Fórmula 1 moderna es una gran mentira; es un deporte basado en un 50% en un guión preestablecido, y cuanto más conozco este deporte, y más sigo las noticias que genera, más me convenzo. El resto de la película más o menos la escribe la propia dinámica de la competición, pero una buena parte de la temporada simplemente sigue un patron escrito de antemano. Pero, a pesar de todo, no sé por qué me gusta tanto ver esos coches tan tecnológicamente avanzados dar vueltas y más vueltas.

Da igual. La historia está en que el R-29 fue, a la postre, probablemente uno de los peores coches que ha conducido Alonso en su carrera deportiva, y sin lugar a dudas el más feo. Con él consiguió subir al podium una vez (tercero en Singapur) y quedó en novena posición al final del campeonato. Casi nada.

Así que un domingo por la tarde mientras veía mi Ferrari F-10 y mi R-25, pensé "pues estaría bien tener un ejemplo de cada coche de Alonso en sus diferentes etapas en la F1". Así que repasando la trayectoria de Alonso en la F1 nos encontramos con esto:

- 2001, Minardi (Minardi European PS01). Alonso era un Don Nadie en el que todo el mundo se había fijado y apuntaba maneras de las buenas. Al final el chico ha superado con creces las expectativas. El coche de este año, eso sí, una auténtica carraca de feria. Su mejor posición fué un décimo puesto en la carrera de Australia (con la que se abría el campeonato ese año). No se podía hacer más en un equipo tan humilde y en el que estaba cedido por Renault. La F1 era tan minoritaria que ni siquiera se daba por TV en España (por lo menos en abierto) ese año. Toma ya.

- 2002. Ese año no corre, pasa al equipo Renault F1 como piloto probador. Los rumores son que pronto pasará a ser su piloto oficial y que los planes de Renault son hacerle campeón durante los próximos años. Ahora ya sabemos lo que pasó, pero por aquella época sonaba a ciencia ficción. Hay que tener en cuenta que la mejor posición de un español en la F1 moderna durante años fue un sexto puesto de Luis Pérez Sala un domingo de 1989, en el que consiguió ¡¡un punto!! en el GP de Gran Bretaña de ese año y precisamente con un Minardi. No pude ver la carrera (por aquellos entonces no era el dueño del mando a distancia en casa de mis padres, claro), pero lo recuerdo perfectamente ya que fue una auténtica gesta.

- 2003-2006, Renault. Pasa a ser piloto oficial y comienza una época de ensueño. Alonso explota como piloto y como generador de audiencias televisivas. Las carreras pasan de apenas 600.000 espectadores en España (y eso cuando se emitían) a contarse por millones. Yo veo lo que nunca pensé que vería: un español ganando el campeonato del mundo ¡y por dos veces! (2005-2006). Es la época gloriosa del Renault pintado con los colores azul y amarillo (que casualmente coincidían con los colores de la bandera asturiana).

2003 (Renault R-23) fue un año fantástico: consiguió su primera pole y su primera victoria (en ambas categorías se convirtió en el piloto más joven en conseguirlo), en Hungría. Fue un caluroso domingo de agosto que recuerdo como si fuera ayer: "me voy para casa que voy a ver a Alonso ganar su primera carrera", le dije a mi hermano mientras recogía los trastos de la playa con la Sra. Calamarda. Y así fue. No pude ver la carrera en directo, pero me la grabé para verla con tranquilidad después de comer... se me ponen los pelos como escarpias. Al final quedó sexto en el campeonato.

- 2004 (Renault R-24) fue como un año de transición hacia su primer campeonato, no consiguió ninguna victoria pero si que logró subirse al podium una buena cantidad de veces, lo que le sirvió para quedar cuarto en el campeonato al final de año.

2005-2006 (Renault R-25, Renault R-26), el acabóse. Como todo el mundo sabe, Alonso se corona como campeón del mundo. Además, lo hace convirtiéndose en el piloto más joven en hacerlo. Luego, en 2008 Hamilton le quitó ese "título no oficial", aunque Alonso aún mantiene el de bicampeón más joven de la historia. 

R-25, primer campeonato

R-26, segundo campeonato y jubilando a Schumacher, con dos cojones
-2007, McLaren (McLaren MP4/22). El año de inflexión, por decirlo finamente. Alonso llega al equipo con mayor número de hijosdeputa por metro cuadrado del mundo (es un equipo 100% inglés, eso lo explica todo). Llega como bicampeón del mundo, pero enseguida se ve cómo es relegado por el propio equipo en favor de un grandísimo piloto como Hamilton, que realmente no necesitaba del desprecio del equipo hacia el español para demostrar su valía... pero así son las cosas. Bueno, es imposible entrar en detalles de lo cabrones que se mostraron esta piara de cerdos con Alonso, pero al final quedó tercero en el campeonato, empatado a puntos con Hamilton. Al final de año, Alonso y McLaren anuncian que dan por finalizado el contrato de tres años que tenían firmado (espero que algún día Alonso cuente lo que realmente pasó).

Un dato para curiosos: Red Bull intentó ficharle pero al final, Alonso vuelve a Renault, pensando más en su salto futuro a Ferrari.


-2008-2009, Renault. Alonso vuelve a Renault con las vistas puestas en Ferrari, con el R-28 ganó dos carreras en 2008 (Singapur y Japón), quedando quinto en el campeonato, con una segunda parte de la temporada fantástica. La victoria de Singapur quedó empañada por el Piquet Gate: parece ser que su compañero de equipo se piñó a posta en el momento adecuado para que Alonso ganara dicha carrera y a Piquet le renovaran el contrato para el año siguiente. La duda está en ¿Alonso sabía ésto?  

En 2009 con el R-29, ya sabemos lo que hizo y cómo quedó. Fue el año en que las normas hicieron que cambiara la apariencia de los coches y las nuevas especificaciones aerodinámicas provocaron que los coches parecieran segadoras.


-2010 - ... Ferrari. Como ya sabemos en 2010, con el Ferrari F-10, quedó subcampeón del mundo, logrando 5 victorias y subiendo varias veces al podium. El año 2011 con el Ferrari F150th no parecen haber empezado bien las cosas, pero esperemos que la cosa mejore durante la temporada.


Pues eso. Que una tarde de domingo, pense que no quedarían mal en mis estanterias color wenge del Ikea una representacion de cada una de las etapas de Alonso en la F1. Ya me gustaría a mí poder tener un ejemplo de coche de cada una de las temporadas, ya, pero bueno, también me gustaría ser rico y me tengo que aguantar con lo que hay.

Así que como ya tenía el R-25 con el que ganó su primer campeonato, y el F-10 con el que quedó segundo en 2010 (ambas en escala 1:18) pensé que quedaría bien tener tambien una maqueta de alguno de los dos Renault en su segunda etapa en el equipo francés. Como mi idea es tenerlo todo en la misma escala, me puse a ver por internet y decidí que quizá sería buena idea buscar por eBay.

Mi primer objetivo fue hacerme con el R-28 que es más bonito y con el que además ganó dos carreras, pero resulta que la única maqueta oficial en 1:18 de ese modelo es de una marca llamada Norev y que presenta un pequeño inconveniente: los coches de esa marca no incluyen nunca el muñequito del piloto, y la verdad es que no es lo mismo. Sobre todo en mi caso donde lo que quiero es hacer una colección, precisamente, de piloto.

Buscando en eBay ví que existían diferentes pujas por diferentes maquetas del R-29, que en este caso estaban fabricadas por la casa Minichamps, en la escala que yo quería. Así que me animé a darme de alta como usuario y empecé a pujar. La verdad es que las subastas por eBay no tienen mucho misterio. Puedes estar pujando dos semanas por un producto, que al final lo que cuenta son siempre los últimos 5 segundos. Y como a mi me pasó que me quitaron dos pujas justo al final de cada subasta, se me hincharon las pelotas y en una búsqueda que hice me dí cuenta de que una tienda ofrecía ese modelo en venta directa (lo sabes porque pone "Cómpralo ya!"), y caliente como estaba después de haber perdido esta segunda puja, pues lo compré y lo pagué usando Pay-pal.

El caso es que esta tienda está en Alemania, con lo que ello implica (es decir, hablan y escriben alemán) y lo mismo no estaba yo muy seguro de saber qué es lo que había comprado.... Así que intenté mandarles un par de correos electrónicos usando el Traductor de Google, pero nada, no me respondían y lo malo es que el pago ya se veía reflejado en mi cuenta corriente: 70 euros, gastos de envío incluidos... ¡glups!

Menos mal que sólo una semana y media después recibí un aviso de Seur y al día siguiente me entregaron el paquete... me encontré con una maqueta preciosa, mucho más bonita de lo que yo pensaba, perfectamente embalada y protegida, que abrí ante la atenta mirada de PM y RV... (para que se queden contentas...).

Una mañana de domingo, aprovechando la bonita luz que entra por la ventana, me puse el disfraz de fotógrafo y me dediqué a hacer estas fotos jugando con el macro digital, el diafragma de mi cámara compacta, y con las persianas de la ventana y la puerta del balcón, provocando claroscuros... hay que aprovechar los medios que tiene uno al alcance. Y resulta que me salieron unas fotos que no están nada mal, y que sólo dos de ellas tienen Photoshop únicamente para pequeños ajustes de brillos y contraste. Desde que hago experimentos con mi pequeña cámara digital, me he dado cuenta de que la magia en las fotos se consigue jugando con la luz y el encuadre, son los dos elementos que le confieren personalidad a una foto, claro que no siempre tiene uno a mano los recursos que le permitan tener buenos resultados. El encuadre ya depende del talento y el punto de vista de cada uno. En cuanto a la luz, tienes que saber manejar adecuadamente los factores técnicos de tu cámara (díficil si es una con pocos recursos) o bien saber usar convenientemente las fuentes de luz de las que dispones.














Visto lo visto, me quedarían dos maquetas por tener. Una la de Minardi y otra la del McLaren. Y ambas lo veo difícil. En cuanto a la primera, sólo existe un modelo de la marca Minichamps pero está en escala 1:43. Hoy en día es inencontrable a no ser que pases por eBay y pagues un dineral. Yo por ahora, paso, su precio es escandaloso. E imagino que cuanto más tiempo pase, peor.

La segunda, la de McLaren... lo mismo alguna vez cae, pero ese coche me trae recuerdos muy malos y probablemente no me lo compre nunca.

Aunque nunca se sabe. He descubierto una tienda holandesa donde lo tienen a buen precio a 1:18.

viernes, 29 de abril de 2011

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Hoy día la tecnología inunda nuestras casas.

Quien más, quien menos, tiene en su casa como mínimo un ordenador. En mi caso ha habido momentos que me he juntado con hasta tres. Ahora, habitualmente, hay dos.

Todos tenemos, por lo menos, un reproductor de DVD o Blue Ray; una televisión plana de muchas pulgadas, consolas para videjuegos que se han convertido en el principal centro de ocio del hogar y que permiten reproducir infinidad de formatos... y todo eso conectado a internet, accediendo a todo tipo de contenidos multimedia.

Tenemos tecnología punta casi de última generación guardada y olvidada en cualquier cajón: ¿acaso no seguimos teniendo nuestro penúltimo móvil que apenas hace dos años era lo último de lo último?

Y no digamos nada de los reproductores de MP3, MP4...

Pero claro, en los albores de esta época que nos ha tocado vivir todo esto era un sueño futurista cargado de glamour tecnológico.

Y en esos años... en la década de los 80, la marca Sanyo (ahora hay mucha gente que ni siquiera la conoce) se desmarca de la competencia con un pedazo de anuncio que, de alguna manera, fue capaz de anticiparse a su tiempo y de indicarnos por dónde iban a ir las cosas: un estilo y una forma de vida que en la cual ya vivimos. Un spot perfectamente rodado, cargado de una elegancia tecnológica que me recuerda a escenas de "2001" y "Blade Runner" (fuentes de inspiración de las que bebe sin complejos, y así nos lo hace saber). A ver si alguien ha visto alguna vez un microondas con más clase que el que aparece en este anuncio. Jamás ese humilde electrodoméstico alcanzó en otro spot publicitario un estatus similar al que consigue aquí. Lo digo en serio.

Recuerdo perfectamente que la primera vez que lo ví me quedé pegado al televisor y pensé: "yo quiero hacer cosas así cuando sea mayor". Pero no pudo ser, así son las cosas...

Recuerdo también que iba de cadena en cadena (sólo había dos... tampoco era muy difícil) intentando pillarlo para verlo. Al principio de la campaña se emitía el anuncio entero; luego una versión resumida que ya perdía casi todo su poder... posteriormente dejó de emitirse, claro. Pero se me quedaron grabadas a fuego aquellas imágenes y esa música que juntas hacían "clic" en alguno de esos resortes que cada uno tenemos por dentro y que de alguna forma activan algo en eso que solemos llamar alma. No sé qué, pero algo.

Con el paso de los años descubrí que la música era de Jean-Michel Jarre, un hortera de mucho cuidado (con perdón a los que le gusta su música y disfrutan con ella), y me hice por casualidad con el disco que contenía aquella canción con música hipnótica.

Lo intenté. Varias veces lo intenté... muchas.

Pero fue en vano. No había forma, sólo con la música, de despertar las mismas sensaciones y emociones que aquel anuncio produjo en mí años atrás. Para mí es como una magia inexplicable: música e imágenes combinadas sabiamente; elementos que se unen en un todo, creando un mensaje que cada uno, por separado, son incapaces de generar.

La magia ocurre a veces.

domingo, 24 de abril de 2011

Mis recetas favoritas: flan de huevo

Leche, huevo, azúcar un poco de calor y ¡hala!, andando. Uno de los mejores postres que ha inventado la mente humana. Y calóricos, claro, como debe ser.

Recuerdo que la primera vez que probé un flan de huevo fue en el comedor de estudiantes de la Universidad de Granada, donde de vez en cuando lo ponían de postre, ya que en casa de la Sra. Tentáculos no era un producto que se comprara ni se cocinara. Supongo que el hecho de que un día pusieran flan de huevo se debía sobre todo a la cercanía de la fecha de caducidad del producto. Imagino que si en los almacenes de Dhul (que era la marca que nos ponian) había alguna partida próxima a caducar seguramente se los dejaban a buen precio a la Universidad, para que de esa forma no terminaran tirándose y así sacar por lo menos un dinerillo para cubrir costes. Pero eso son suposiciones mías, claro. Lo que sí es verdad es que a veces no sólo bastaba con mirar la fecha de caducidad, sino que la cosa estaba tan apretada que a veces dependiendo de la hora a la que te lo tomabas, podías estar dentro o no del plazo de caducidad fijado por el fabricante.

Eran tiempos de vivir al límite.

La verdad es que en cuanto a marcas comerciales, mi favorita sin lugar a dudas, es Dhul, de origen precisamente granadino y que ahora se encuentra pasando malos momentos. No es un producto precisamente barato, y puesto que a mi me gusta de vez en cuando darme un gustazo, un buen día decidí que quería aprender a hacerlo ("si algo te gusta, aprende a hacerlo y lo tendrás siempre que quieras"). Pero claro, no es como el flan de vainilla de esos de polvos que venden en los supermercados, no. En este caso no hay polvos que valgan y hay que hacerlo de la forma tradicional. Lo malo es que por aquellos entonces yo no tenía ni idea de como se preparaba aquello.

Así que después de preguntarle a la Sra. Tentáculos, la cual no tenía tampoco ni idea, fue a su vez a preguntarle a una vecina que sí sabía cómo se preparaban. Insisto en lo que he dicho alguna que otra vez: internet no ha existido siempre, y ha habido una época donde las únicas fuentes de información receteril eran los libros, y si uno no tiene a mano uno de recetas, pues es lo que hay; no queda más remedio que investigar.

El flan de huevo no tiene mucho misterio, pero hay que saber los ingredientes y la forma de prepararlos mejor, así que una vez conocida la técnica básica, con el tiempo, se van añadiendo mejoras para logar el aspecto, la textura y el sabor que uno busca.

Así pues, los ingredientes básicos para hacer un buen flan de huevo son los siguientes (depende de las raciones y el tamaño, claro, pero estas son las medidas que yo suelo usar):

- 6 huevos.
- Entre 500 y 750 cc de leche. Como en mi casa se usa semidesnatada, pues eso, usamos semidesnatada. Pero supongo que vale cualquiera.
- 6 cucharadas soperas colmadas de azúcar. Yo en este caso, de las 6, 4 cucharadas fueron de azúcar avainillado, que tenía desde hacía tiempo y que, como estaba próxima a caducar (comos los flanes Dhul de los comedores universitarios de Granada) pues decidí que sería una idea usarla para el flan. Y la verdad es que creo que sí fue una buena idea.

Lo primero de todo es preparar la leche. Tienes dos opciones: o echar la leche a los huevos batidos así, tal cual, o realizar una elaboración previa que añada más sabor al flan. Y eso es lo que hago yo. Con el tiempo suficiente de antelación, llevo a ebullición la leche, a la cual he añadido unas ramas de canela y un poco de cáscara de limón (sin lo blanco, que amarga). Ésto hay que hacerlo un buen rato antes, y darle tiempo a la leche para que se enfríe, ya que evidentemente no se puede echar caliente al huevo batido, que al final cuajaría. Con esta preparación previa se consigue un mejor sabor para el flan, y merece la pena este pequeño trabajo adicional que mejora sustancialmente el resultado final.


Una vez que tenemos la lecha fría nos cogemos los huevos y los batimos. Una vez que están bien batidos, le incorporamos el azucar y seguimos batiendo hasta que esté todo bien mezclado. En otro recipiente habremos echado la leche colada, ya fría.



Una vez que está todo batido y bien batido, lo mezclamos todo y volvemos a mover para conseguir una mezcla homogénea.



A todo esto, el horno se pone a precalentar a una temperatura de 180-200º. Por algún sitio de internet he leído que lo mejor para hacer el flan de huevo es no poner la temperatura muy alta, más allá de 100-120º, pues de esa forma se evitan las pompitas dentro del flan. Pero es que a mí, esas pompitas son las que le dan más gracia, son como las burbujas de la Fanta naranja... que sin burbujas parece que sabe a meaos de vieja.

Además, hay que preparar el caramelo líquido, si queremos prepararlo nosotros, claro, que también podemos comprarlo ya hecho. Si decidimos hacerlo nosotros mismos, lo que necesitamos es una sarten antiadherente, como 4 o 5 cucharadas más de azucar, y un poquitín de agua. Ponemos en el fuego la sarten con el azúcar y el agua y lo ponemos a fuego vivo hasta que coja el color del caramelo que todos conocemos, y cuando tenga ese tono a barniz oscuro, vertemos sobre el molde.



Como se puede observar, yo uso un molde de esos de Pyrex, porque los típicos de flan, de esos metálicos con los bordes ondulados son un coñazo de mucho cuidado para desmoldar, mientras que los de este tipo son un gustazo y se desmoldan fácilmente.

Una vez que tenemos la base de caramelo, echamos la mezcla de huevo y leche. Aunque parezca mentira, en este caso la cantidad estaba medida a ojo: im-pre-sio-nan-te.


Lo metemos en el horno precalentado, al baño maría, como se ve en la foto, durante un tiempo que no sé decir cuál es, la verdad. Yo lo que hago es cuando lleva ya un tiempo le pego unos meneos a la bandeja y si veo que tiene pinta de estar cuajado, pues lo saco. Normalmente uso el truco de meter un mondadientes y si sale limpio, significa que está hecho. Pero no sabría decir exactamente cuánto tiempo lo dejo en el horno, así que mejor me callo.

Lo que importa es que una vez que pasa ese tiempo imaginario, el resultado es algo parecido a esto (me encanta esa capita requemada que se me queda por encima....):


Una vez fuera del horno, con un cuchillo fino lo pasamos por los bordes para despegarlo y que cuando llegue el momento de desmoldarlo, sea más sencillo. Es importante que lo dejemos enfriar un poquito y se asiente la preparación para evitar que al ponerlo sobre un plato se rompa, pues aún está caliente.



No es porque lo haya hecho yo... pero es que quedó muy bueno. Fue el postre que preparé un domingo, en el que no había nada especial que celebrar, pero que fue el colofón a una comida compuesta por un plato de jamón de jabugo, un par de paletillas de cordero al horno (que algún día pondré la receta), acompañadas de unas patatas panadera (tremendas), regado todo ello con un Rioja de crianza que llevaba dando vueltas por casa sin abrir desde Nochevieja y un pan de centeno casero que quitaba el hipo.

Menos el jamón y el vino, todo lo demás hecho en casa. No está mal la proporción ¿no?.